Nacen venados y jabalíes en el Zoológico de Tizimín

En el Parque Zoológico La Reina nacen en cautiverio tanto venados cola blanca como jabalíes
martes, 23 de febrero de 2021 · 13:57

Pese a estar cerrado al público por la pandemia que atrasó su remodelación, en el Parque Zoológico La Reina se han podido reproducir en cautiverio tanto venados cola blanca como jabalíes y se busca siempre que a sus 192 inquilinos se les mantenga su bienestar y que su hábitat se apegue lo más posible al ecosistema de donde provienen.

Se cuenta con 5 crías de una población de 6 venados, 4 hembras y dos machos, dos de ellas ya están preñadas y una está próxima a dar cría. Contaban con 40 ejemplares de jabalíes, de los cuales 32 fueron canalizados a una reserva donde fueron liberados para evitar su sobrepoblación, ya que su cantidad se duplica con sus crías, por lo que se quedaron con 8 y su población se ha incrementado a 15.

Esto dijo el técnico responsable del zoológico, el biólogo Ulises Mendoza Euán, y añadió que la reproducción se ha logrado con una correcta alimentación y al estar los animales lo menos sometido al estrés con espacios suficientemente amplios para que tengan un buen desarrollo. En el caso de los venados, recordó que vivían en una jaula de 10 por 5 metros y que estaban separados, pero ahora, con grandes dimensiones, ya todos están juntos y cuentan con un semental y un macho joven.

En cuanto a los jabalíes, dijo que, por naturaleza, esta especie es muy exitosa en cuanto a su reproducción, pero la dimensión de su hábitat ha contribuido a que se adapten mejor.

Adelantó que a futuro se planea reproducir al tigre y al león, que el tigre ya cuenta con una hembra, y dos leonas ya tienen un compañero, señalando que hasta la fecha no se han juntado, respetando el proceso para integrarlos como pareja, destacando que el macho león todavía no es lo suficiente maduro.

Entre los animales en cautiverio se encuentran tigres, leones, flamencos, cocodrilos, diversas aves, monos, un hipopótamo, serpientes, faisanes, chachalacas, zorras, tejones, cereques, un lémur, entre otros, y se trabaja incansablemente en su bienestar y en ofrecerles una buena calidad de vida.

Compartió que este parque se encuentra dentro de la categoría Predios o Instalaciones que Manejan Vida Silvestre (PIMVS), explicando que no es una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), pero que es muy similar porque en ellas se dedican a la conservación de la fauna silvestre autóctona de Yucatán que, en su momento, se pueden liberar, contrario a que en los PIMVS se encuentran animales de otras regiones, de especies exóticas o de otros países que se pueden exhibir.

Puntualizó que ambas funcionan como centros de pies de cría para reproducir a los animales, donde se desarrollan alternativas de conservación y reproducción de especies clave o que se encuentren en alguna categoría de riesgo, en las que se trabaja en actividades de educación ambiental e investigación, mencionando que también se puede generar en ellas algún ingreso derivado del aprovechamiento de algún animal, siempre y cuando todo sea reglamentado por un proyecto y regulado por la Semarnat.

Al tocar el tema del bienestar de los animales, expuso que se les brinda una alimentación adecuada y nutritiva apegada a sus respectivas dietas, además de que se ha acondicionado sus hábitats con espacios más amplios, con árboles, troncos y con estrategias y actividades para minimizar su estrés en cautiverio, para que se sientan más seguros y liberen sus instintos, gozando de una mejor calidad de vida.

Mencionó que utilizan diferentes estrategias de enriquecimiento ambiental y que éstas sirven para estimular comportamientos naturales que los animales suelen perder al estar en cautiverio y para reducir el estrés al que podrían estar sometidos, permitiéndoles mejorar su salud.

Añadió que ahora los animales utilizan distintos estímulos sensoriales para hallar a sus presas, por lo que se ha trabajado mayormente con la comida, cambiando la ubicación, la presentación o la dieta para estimular comportamientos naturales que poseen y que podrían verse reducidos en cautiverio.

En un principio señaló que se mostraron indiferentes a las actividades, pero la perseverancia dio frutos y éstos empezaron a mostrar comportamientos de caza y búsqueda de alimentos.

Puntualizó que ahora muestran interés cada vez que observan las modificaciones que se les realizan en sus recintos y salen con un comportamiento nuevo para investigar los aromas y los lugares de donde provienen tan atractivos olores.

Aunado a lo anterior, indicó que el parque realmente tiene grandes aportaciones significativas, ya que varios estudiantes de biología y de carreras afines a las ciencias naturales han podido desarrollar en él sus servicios sociales o prácticas, contribuyendo a que puedan aplicar sus conocimientos a la realidad del contexto, aprendiendo a manejar la fauna silvestre con técnicas de control de animales, su atención, sus dietas, sus comportamientos, comprendiendo el temperamento animal, pero, sobre todo, a amar a cada uno de estos ejemplares que cobija el zoológico, por lo que se han integrado nuevos estudiantes que continuarán con la implementación de las técnicas de enriquecimiento ambiental, siempre reflexionando, que es lo menos que pueden hacer por ellos, conscientes de que están en cautiverio con el firme objetivo de lograr que se sientan cómodos, relajados y los más apegados a las condiciones y conductas que deben presentar en sus respectivos hábitats de donde proceden.

SY

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