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El Puente que une al Aeropuerto Internacional de Cancún con la punta sur de la zona hotelera de la ciudad tiene una historia, que pasó entre las generaciones; conócela aquí

Luego de que fuese retirada la pequeña pirámide que fue colocada de manera intencional en ese lado del puente vehicular que va del Aeropuerto Internacional de Cancún a Punta Nizuc, en la zona hotelera, guarda una leyenda que fue pasada entre los ciudadanos del destino turístico y que marca la cultura maya de la región.

Justo, esta leyenda tiene que ver con Aluxes, pequeños duendecillos que son guardianes de ciertos territorios, y que algunos de ellos, según marca la cultura, se enojan si alguien no respeta el área que custodia, por lo que es necesario 'pedirles permiso' bajo un ritual.

Esta historia envuelve a la construcción de dicho paso de automóviles, en los primeros años de la ciudad, en los cuales personal del entonces Infratur (hoy Fonatur) fue testigo, pues, a pesar de que la edificación no era difícil, se extrañaron el por qué no podían avanzar en ella.

La leyenda del puente del aeropuerto de Cancún

Cuentan algunos descendientes de fundadores, según investigó el cronista oficial de Cancún, Fernando Martí, que los trabajadores armaban los pilotes de dicho paso vehicular, pero que al día siguiente aparecían derrumbados o en otras versiones contadas, eran las varillas las que aparecían torcidas, además de que se desaparecían las herramientas.

Fue uno de los trabajadores de la zona que dijo 'Son los Aluxes, están enojados', pero que sus compañeros sólo se rieron, aunque en su mayoría, eran oriundos de la Península de Yucatán,  coincidieron en que eran los duendes que demostraban su molestia, porque foráneos invadían sus dominios sin haberles pedido permiso.

Un albañil en el lugar indicó que había que construirles una casa, y a pesar de que los pocos fuereños que habían tomaron de manera extraña este comentario, no impidieron que se realizara la pequeña obra, para ver si con ello, se podrían terminar las obras.

Fue bajo un rito maya en el que dieron ofrendas, entre ellas, la pequeña pirámide con una casa en la parte de arriba, pudieron concluir con los trabajos del puente; ahora se desconoce a ciencia cierta qué podría pasar con el retiro de la construcción debido a los trabajos de ampliación de la vía, pues se dice que sí pidieron el permiso, pero que, por el miedo, los trabajadores echaron un volado para ver quién la demolía.

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CG