Todo es personal

viernes, 4 de noviembre de 2022 · 11:09

LA RESISTENCIA del equipo de Renán Barrera a que este encabece una alianza comandada por el PAN y teniendo como aliado formal al PRI aduciendo que el “desprestigio” de ese partido lo podría perjudicar, no parece tener congruencia con la incorporación de priistas que tienen tras de sí una mala imagen y rechazo en las propias bases priistas.

Tal es el caso de Walter Salazar, quien a su paso como secretario de organización del PRI se dice que pedía grandes cantidades de dinero a quienes aspiraban a ser candidatos a presidentes municipales en el proceso electoral de 2015. Este vergonzoso mercantilismo político no es olvidado por los principales liderazgos priistas del interior del Estado.

El caso de Alejandro Menéndez es otro que no dejará nada bueno a la pretensión del equipo de Renán Barrera de sumar a los priistas más allá de una alianza formal con el PRI. Menéndez es recordado por la enorme y descarada corrupción que se comenta durante su paso como Secretario de Desarrollo Rural en el gobierno de Ivonne Ortega, corrupción asociada al parecer al engaño y robo de millones de pesos a los campesinos y productores del campo yucateco que se vieron frustrados a recibir los apoyos sociales que les correspondía lo anterior se mantiene presente también en la mente de los hombres del campo yucateco. Y por último, los casos de Jorge Canul, padre e hijo.

Se rumora que el primero es recordado también por los “bisnes” que le dejaron millonarias cantidades de dinero como “flamante” Secretario de Logística y Protocolo del gobierno de Ivonne Ortega. “Bisnes” que hizo pidiendo jugosas comisiones a banqueteros, rentadoras de sillas, mesas y tarimas, alquiladoras de equipos de sonido e iluminación que contrataba para los ostentosos e inflados eventos que le organizaba a la gobernadora Ortega Pacheco.

De Jorge Canul Jr hay poco que decir por su corta carrera “política”. Fue fugaz, Subsecretario de gobierno al final de la administración de Rolando Zapata, sin mayor mérito que ser el hijo de quien se “vendió” como un eficiente operador político que finalmente mostró el cobre traicionando a Mauricio Sahuí y al propio Rolando Zapata su adhesión al proyecto de Renán se explica pues su esposa es regidora en el actual cabildo, y quien llegó por la vía plurinominal por el partido Movimiento Ciudadano al calor de su suegro, es decir, que al final traicionó a su antigua jefa Ivonne Ortega. ¿Signo en común de los antes mencionados? Desleales e ineficientes. Con colaboradores así para qué quiere enemigos Renán Barrera.

CON LAS RESERVAS de siempre y asumiendo que los datos que presenta fueran correctos, la “encuesta” telefónica que realiza una empresa nacional para “predecir” lo que sucederá en el próximo proceso electoral de 2024 en Yucatán y que tanto “revuelo” causa entre la llamada clase política yucateca y los “expertos” analistas, sigue presentándose como una elección de dos partidos, quizás con el objetivo de mostrar a MORENA como completivo. Pero esta no solo será una elección de partidos sino de candidatos.

Aunque la intención sería hacer suponer una “gigantesca” migración de priistas hacia MORENA, ese sería un supuesto muy arriesgado. La realidad es que la intención de voto para el PRI seguramente es mayor de la presentada y una forma de comprobarlo estaría en formular una pregunta que permitiera ver candidatos priistas compitiendo directamente con punteros de otros partidos (pregunta que no se presenta pero que seguramente hacen). Para complementar la apreciación anterior, se puede observar en el “estudio” como al menos en el PRI existen tres aspirantes suficientemente bien calificados y que seguramente le darán a ese partido muchos más puntos que el 7.1% de intención de voto presentado.

Nuevamente, hay que leer esta encuesta como una herramienta de propaganda, en la que un objetivo particular es generar la percepción que el PRI está muerto. Dependiendo de los candidatos, seguramente esta percepción sería errónea. Al parecer la tendencia para posicionar a los punteros está clara, enfocándose ahora en la consolidación de los secundarios para venderlos como opción a otros cargos menores a la gubernatura.

El “tracking” de opinión y conocimiento muestran muy claramente la enorme variabilidad que registran las mediciones. La realidad es que si cada medición fuera una muestra de la realidad, no debería haber cambios tan marcados, de la manera como se aprecia en el “tracking” de preferencia de cada aspirante. Lo anterior se observa en el caso de Renán Barrera que tiene verdes y rojos tan extremos según la gráfica presentada.

Nuevamente, la empresa que realiza el “estudio” se cuida de gestionar adecuadamente su porcentaje de indecisos para poder “vender” espacios de crecimiento. Apenas ha “cedido” un 1.6% de los 14.6% con el que empezó en junio.

QUIEN PARECE EMPEÑADO en darse a notar, aunque no sea por cosas positivas, es el verde diputado (verde por el partido que dice representar y por inexperto) Mario Peraza. Resulta que para llamar la atención y darle credibilidad a su narrativa de que será la propuesta del Partido Verde Ecologista de México para ser el candidato a gobernador por la Alianza MORENA, Verde, PT, no deja de mencionar afanosamente que su candidatura se hará realidad por ser familiar de Jorge Emilio González, líder nacional de ese partido político, pues su esposa es prima del llamado “Niño Verde”. Nos comentan fuentes cercanas a Jorge Emilio que el propósito de Peraza por llamar la atención ha surtido efecto pero no solamente en sus posibles e incautos seguidores.

Nos dicen que enterado de que el verde diputado utiliza su nombre y su supuesto parentesco para promover su candidatura Jorge Emilio montó en cólera. Dicen quienes lo conocen que el carácter de Jorge Emilio es sumamente especial y particularmente cuando se trata de defender los intereses del partido que es prácticamente un espacio familiar y en el que no cualquiera cabe y menos a quien pretende de usarlo, como lo hace Peraza.

EL RESULTADO de la asamblea panista del domingo pasado para elegir consejeros nacionales y estatales dejó varias lecturas. Lo más notorio fue la dupla Vila-Barrera logró el objetivo al conquistar los 6 espacios para hombres del consejo nacional del PAN, dejando fuera al exsenador Daniel Avila y conquistando la totalidad de espacios en el consejo estatal. Lo que sí causó sorpresa fue que a pesar del acuerdo de la cúpula quedaron fuera algunos personajes que fueron desplazados por perfiles jóvenes afines al mismo equipo, tal es el caso del expresidente del PAN en Mérida Gerardo Bolio de Ocampo, desplazado por los regidores Álvaro Cetina y Rafael Rodríguez.

Otra sorpresa fue que quedó fuera el secretario general del mismo comité, Edwin Flota, lo que sin duda representó un duro golpe para el actual presidente meridano Arturo León. Por el contrario, la estrategia del jefe estatal de dicho partido, Asís Cano, funcionó al darle al diputado federal Elías Lixa —considerado el más débil— los votos de la comisión permanente, para lograr colarlo como consejero nacional.

Esta columna está para recordarles a muchos que, Todo es Personal.

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