Virgen de Izamal: Esta es la promesa que católicos le hicieron hace 375 años

En 1648, Izamal pasaba una grave enfermedad en la cual miles de personas habían muerto, por lo que los católicos se encomendaron a la virgen con una promesa
martes, 15 de agosto de 2023 · 08:32

Hoy se cumplen 375 años de la promesa que los católicos le hicieron a la Virgen de Izamal. Desde el lejano año de 1648, cuando esta tierra yucateca aún estaba bajo el dominio de España, hubo una pandemia de fiebre amarilla que no cesó hasta que la gente pidió la intercesión de Mamá Linda, que en aquel entonces gozaba de gran devoción entre todos los sectores de la entonces sociedad colonial.

Debido a que las rogativas funcionaron y la enfermedad se detuvo, la Virgen obtuvo el título de Protectora y Abogada contra las epidemias. Además, se hicieron sendos votos o promesas tanto del Cabildo de la ciudad de Mérida como de la Catedral, que juraron que todos los 15 de agosto, fiesta de la asunción al cielo de la Virgen, vendrán hasta Izamal para ofrecer una misa y fiesta en su honor como perpetuo agradecimiento.

Desde el remoto año 1648 hasta el presente la efigie ha obtenido otros títulos, como una forma de gratitud del ferviente pueblo yucateco. Una mirada a la historia expone ante los ojos de la actualidad la inquebrantable fe de los antiguos moradores de estas tierras y el cumplimiento filiar de aquel antiguo y siempre renovado voto.

El párroco Mario Moo Chalé, quien preside las celebraciones, dijo que la llamada fiebre amarilla comenzó en el puerto de Campeche, luego apareció en Mérida, y se regó como pólvora encendida por toda la ciudad de Izamal, llevando a la tumba a un elevado número de habitantes.

Por otro lado, en el libro de defunciones del Archivo General del Arzobispado se puede leer que por día morían cerca de ocho personas de la clase española e indígenas, mientras que no había como tal un conteo de los mestizos. Incluso, el gobernador y capitán general de Yucatán, don Esteban de Azcárraga, falleció el 8 de agosto, víctima de la peste.

En la actualidad, sabemos que la fiebre amarilla o vomito negro es una enfermedad infecciosa que se propaga por un mosquito, dejando la piel amarilla y causando complicaciones de insuficiencia hepática y sangrado.

Tantas muertes ocurrían que Mérida estaba desolada y se prohibió los entierros de día. Todo era llanto y desolación, hasta que los nobles españoles y criollos devotísimos de la Virgen pidieron que la imagen de Nuestra Señora de Izamal fuera llevada a la capital.

Y en agosto de ese año, la sagrada imagen salió acompañada de las más altas autoridades de la provincia y de una gran participación de fieles.

El cronista Fray Diego López Cogolludo, testigo de esos hechos, en su libro de Historia de Yucatán, publicado en 1681, escribe: “La mañana que hubo de entrar en la ciudad salieron a recibirla no sólo todos los que aún había sanos, pero aún muchos enfermos que no podían andar se hicieron llevar al camino por donde venía... La llevaron a la Catedral, posteriormente se realizó la procesión por las calles de la desolada Mérida... llevándola al Convento de la Concepción y de último al de San Francisco, que ya no existe, dando comienzo su novenario. Y tras realizarse el novenario la Virgen correspondió con su intersección y amparo y en la ciudad fue acabando paulatinamente la peste”.

Ante el milagro, los cabildos civil y eclesiástico de la ciudad juraron cada año asistir a Izamal para cantarle misa y hacerle fiesta cada 15 de agosto. El Cabildo de Mérida y de la Catedral la nombraron Patrona de toda la Provincia Yucatán.

A lo largo de los cerca de cuatro centurias se han presentado cambios, el Cabildo Civil de Mérida ya no asiste a estas funciones religiosas, desde mediados del siglo XIX, como resultado de las Leyes de Reforma de Juárez; sin embargo, el Cabildo de la Catedral asiste todos los años, dando gracias a lo divino por aquel memorable y gran suceso de 1648, herencia patrimonial de fe y cultura del pueblo yucateco.

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LV