Prevén aparición de 'piratas modernos' tras crisis en la pesca en Progreso

Los robos a pescadores podrían regresar a solo días de terminar la temporada de mero debido el desempleo y crisis, causando el aumento de robos, en ocasiones, amenazados con armas para robar motores que exceden los 10 mil pesos
jueves, 20 de enero de 2022 · 10:23

A tan sólo 10 días del fin de la temporada de mero y a menos de 30 días de la veda de langosta, pescadores progreseños auguran peligro ante la posible aparición de los piratas modernos, mismos que se dedican a saquear embarcaciones con el fin de vender motores y hasta alijos en precios que incluso exceden de los 10 mil pesos.

Presagian que esto se dará en medio de la crisis más severa para el hombre de mar yucateco, que, entre los próximos meses, se abstendrá de capturar especies como el mero, el crustáceo y el molusco, las tres pesquerías consideradas como las más importantes en la Península.

“Viene un momento de desempleo total después del primero de febrero, quienes están asegurados con alguna embarcación de navegación mayor tienen la oportunidad de salir y poder hacer captura de especies de escama, los que no, tristemente se dedican a delinquir en tierra o en el mar, la ganancia de ellos está en los objetos de los barcos que generen alguna venta, no tanto por los kilos de producto que traigan a quienes van a robar”, sostuvo Lorenzo García Cuytún, ribereño del Estado de Tabasco.

Entrevistados en la playa sector Oriente, en medio del aseguramiento de sus lanchas pequeñas, uno de los compañeros del hombre de mar mencionado, aseguró que también se lamenta que en estos días los pescadores de otros estados o municipios sean rechazados o calificados como “potencialmente peligrosos”, solo por no pertenecer al puerto.

“Los piratas no solo han perjudicado a las embarcaciones cuando les roban, sino también culturalmente a la gente de Progreso, ya que han inculcado que los que venimos de afuera solo venimos a robar, por supuesto no es así, hay quienes sí llegamos a trabajar honradamente”, precisó Alejandro Ramayo Zarza, también originario del mismo Estado.

La forma en que operan estas personas, según los pescadores, es esperando a más de 100 millas del puerto de origen a sus víctimas, mismas a quienes han estudiado previamente. En su mayoría son los ribereños quienes sufren los robos a mano armada, pues los navíos de mayor tamaño tienen más posibilidades de defenderse al contar con varios elementos en su tripulación.

Parte de la estrategia que se ha realizado en los últimos seis meses, ha correspondido juntas de trabajo entre líderes de diversas agrupaciones como la Confederación Mexicana de Cooperativas Pesqueras y Acuícolas (Conmecoop), la Cámara Nacional de la Industria Pesquera y Acuícola (Canaipesca), la agrupación de Armadores Pesqueros, entre otras. La última, incluso tuvo la presencia del comisionado nacional de pesca y acuacultura, Octavio Almada Palafox, quien aseguró en esa asamblea celebrada a finales del mes de noviembre pasado, que retornará al puerto en los primeros meses del 2022 para tratar varios temas, entre ellos los asaltos que ha sufrido la comunidad dedicada a la pesca en el Estado.

Franklin Franco Sánchez, director de pesca a nivel municipal, sostuvo que tras un robo o un asalto en altamar se puede llevar a cabo la investigación pertinente y la visita a varias navieras, siempre y cuando haya una denuncia de por medio ante la Fiscalía.

“Teniendo una demanda inscrita, se turna el caso a Capitanía Regional y a la Armada de México, aparte se hacen boletines para hallar lo perdido, pero si es necesario contar con el documento. Se lamenta que pasen este tipo de episodios, aunque algo para destacar es que no sucede ningún incidente relacionado a esta problemática desde el mes de septiembre cuando se perdió un alijo en Chicxulub y luego fue encontrado cerca de la playa del Malecón Internacional”, especificó el funcionario.

Pese a que, por el momento el titular y cerca de la mitad de su personal se encuentran bajo los efectos del COVID-19, Franklin Franco auguró desde la instalación de cámaras en el refugio pesquero “La caleta”, que operativos en estos puntos de actividad, junto con rondas de vigilancia a cargo de inspectores del departamento que preside, serán frecuentes en los días de la veda del mero.

“Amenazaron a mi tripulación con rifles”

Justo el noviembre del 2020, Ángel Aké Ramírez fue una de las víctimas de los piratas modernos, asegurando que dicho evento marcó su vida, pues nunca pensó que fuera a sucederle algo de tal magnitud a una de sus lanchas para trabajar.

El suceso ocurrió cuando su navío “Lupita I” estaba a punto de regresar a “La caleta”; y sin darse cuenta, fue emboscada por otra lancha sin nombre ni numeración, con sujetos con pasamontañas que apuntaron a su rostro con rifles y pistolas, quienes, al sustraer todas las pertenencias de la embarcación, los dejaron abandonados a millas de la costa.

“Amenazaron a mi tripulación con un rifle y vivieron para contarlo, hasta parece que fue sacado de una serie, nunca imaginé que me fuera a pasar algo así, pero es parte de los infortunios con los que nos topamos como pescadores, me duele haber perdido la inversión de 10 diez mil pesos que se fueron con lo que me robaron”, sostuvo Aké sin fijar la mirada a su interlocutor.   

El botín consistió, aparte de lo capturado en la jornada, un motor fuera de borda y 40 paños de redes para ejercer la pesca.

Aké Ramírez sostuvo que pese a haber una demanda en Fiscalía, nunca más recuperó sus pertenencias.

En el puerto, en lo que va del año que recién inicia, no se han registrado enfrentamientos o robos; sin embargo, todo el 2021 se vio plagado de estos casos donde incluso se tuvieron atracos con amenaza de armas de fuego y atentados en altamar.

Incluso el año pasado, se tiene el registro del robo más rápido a cargo de estos asaltantes marítimos con un atraco cometido a primeras horas del primer día de aquel 2021 con la lancha “Marinos” donde el pescador José Alberto Acosta Azueta, quien perdió cerca 100 mil pesos tras el robo de un motor de 60 caballos de fuerza y diversos aditamentos.

Sólo tres meses después, el joven Israel Ariel Peral Collí, quien adquirió un motor en el 2018 con un valor de 56 mil 451.01 pesos, vio su inversión en el suelo con un robo que también sufrió mientras su lancha se encontraba varada.

En cuanto a asaltos en altamar, se rememora en el mes de julio el atraco que le tocó a la lancha “María José”, de 26 pies de eslora se encontraba fondeada a unas 22 millas al Poniente de este puerto y que mediante la amenaza de atentar contra la tercia de hombres de mar que viajaban ahí, cedieron 150 kilos de pescado y su motor fuera de borda.

Finalmente, en el último trimestre del 2021, Luis Carrillo Galaz presidente de la Confederación Mexicana de Cooperativas Pesqueras y Acuícolas (Conmecoop) denunció ante medios locales el robo a dos lanchas de Chuburná y Celestún cuya pérdida fue superior a los 50 mil pesos.

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CC