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Prensa corrupta




* Con cientos de millones de d贸lares, la administraci贸n de Enrique Pe帽a Nieto tiene comprada la l铆nea editorial de gran parte de la Prensa en M茅xico, dice The New York Times

* La gesti贸n del Presidente ha gastado cientos de millones de d贸lares anuales de los fondos gubernamentales en publicidad, creando lo que muchos propietarios, ejecutivos y periodistas mexicanos definen como una gigantesca marca presidencial que puede suprimir art铆culos de investigaci贸n, escoger portadas e intimidar a las salas de redacci贸n que la desaf铆an
CIUDAD DE MEXICO, 25 de diciembre (Versi贸n completa del art铆culo de The New York Times).- Dirigir un peri贸dico, una estaci贸n de radio o un canal de televisi贸n en M茅xico generalmente significa confiar en un cliente 煤nico y poderoso que gasta sumas exorbitantes en publicidad con una simple advertencia: 鈥淣o te pago para criticarme鈥.
Ese cliente es el Gobierno mexicano.
La gesti贸n del presidente Enrique Pe帽a Nieto ha gastado cientos de millones de d贸lares anuales de los fondos gubernamentales en publicidad, creando lo que muchos propietarios, ejecutivos y periodistas mexicanos definen como una gigantesca marca presidencial que puede suprimir art铆culos de investigaci贸n, escoger portadas e intimidar a las salas de redacci贸n que la desaf铆an.
A pesar de su promesa de regular la publicidad gubernamental, Pe帽a Nieto ha gastado m谩s dinero en publicidad que ning煤n otro Presidente en la historia de M茅xico, casi 2,000 millones de d贸lares en los 煤ltimos cinco a帽os, seg煤n datos del gobierno recopilados por Fundar, un centro de an谩lisis de transparencia. Esa organizaci贸n revel贸 que la actual Presidencia gast贸 m谩s del doble del generoso presupuesto de medios que los legisladores mexicanos le aprobaron para 2016.
Y eso s贸lo es el dinero federal.
Cada a帽o los l铆deres de todos los partidos pol铆ticos recaudan cientos de millones de d贸lares en dinero estatal para publicidad, unos recursos que distribuyen entre sus medios de comunicaci贸n favoritos, seg煤n calcula Fundar. Seg煤n los ejecutivos y editores involucrados en las negociaciones, algunos secretarios de prensa del gobierno les exigen abiertamente una cobertura positiva antes de firmar un contrato publicitario.
El resultado es un panorama medi谩tico en el que los funcionarios federales y estatales dictan las noticias de forma rutinaria, exigi茅ndole a los medios qu茅 es lo que deber铆an y lo que no deber铆an informar, seg煤n docenas de entrevistas con ejecutivos, editores y periodistas. Los reportajes contundentes a menudo son suavizados o se posponen indefinidamente, si es que llegan a investigarse. Dos tercios de los periodistas mexicanos admiten que se censuran.
鈥淪i un reportero profesional quiere cubrir los elementos sucios de lo que est谩 sucediendo en el pa铆s, ni el gobierno ni las empresas privadas le dar谩n un centavo鈥, dijo Enrique Krauze, un historiador que dirige Letras Libres, una revista mexicana que, entre sus anunciantes, tambi茅n recibe algo de dinero del gobierno. 鈥淓se es uno de los mayores defectos de la democracia mexicana鈥.
El partido de Pe帽a Nieto, el PRI, fue pionero en la implantaci贸n de este sistema durante sus 70 a帽os en el poder. El ex presidente Jos茅 L贸pez Portillo expuso expl铆citamente las expectativas del gobierno hace d茅cadas, incluso fue citado diciendo que no le pagaba a los medios para que lo atacaran, y la pr谩ctica continu贸 cuando la oposici贸n gan贸 la Presidencia en el 2000, y nuevamente en el 2006.
Pero la influencia del gobierno sobre los medios va m谩s all谩 del aspecto publicitario y, a veces, los funcionarios recurren al soborno directo. En Chihuahua, el ex gobernador gast贸 m谩s de 50 millones de d贸lares en publicidad, seg煤n los funcionarios, dejando al estado con enormes deudas p煤blicas. Sin embargo, esa es la cifra que se manej贸 oficialmente.
Los fiscales tambi茅n han conseguido recibos firmados con sobornos a periodistas locales, pagos tan comunes que incluso algunos reporteros fueron incluidos como contratistas del gobierno, seg煤n los documentos. Los fiscales sostienen que, con tanta cantidad de dinero oficial circulando, surgieron sitios web de noticias con el 煤nico prop贸sito de apoyar la agenda del ex gobernador.
鈥淟a relaci贸n entre los medios y el poder es uno de los problemas m谩s graves de M茅xico鈥, dijo Javier Corral, el nuevo gobernador de Chihuahua. 鈥淓xiste una colusi贸n, un acuerdo, en t茅rminos de c贸mo se gestionan los recursos p煤blicos para recompensar o castigar a los medios. Es una zanahoria y el palo: 鈥楥omp贸rtate bien y te dar茅 mucho dinero y publicidad. Act煤a mal y te los quitar茅鈥欌.

Dependencia de la publicidad p煤blica

Lea un peri贸dico, sintonice una estaci贸n de radio o encienda la televisi贸n en M茅xico y recibir谩 una avalancha de publicidad oficial. En algunos diarios, casi cualquier p谩gina es usada para publicar avisos que promueven alguna Secretar铆a gubernamental. A veces, se destina tanto tiempo al aire a alabar el trabajo del gobierno como a cubrir las noticias.
Este gasto extraordinario se produce en un momento en que el gobierno mexicano est谩 recortando los presupuestos en general, incluidos los de salud, educaci贸n y servicios sociales. El gobierno federal gast贸 tanto dinero en publicidad el a帽o pasado, alrededor de 500 millones de d贸lares, como lo hizo para apoyar a los estudiantes de su principal programa de becas para las universidades p煤blicas.
Seg煤n los historiadores, la cooptaci贸n de los medios de comunicaci贸n es m谩s importante que el gasto de cualquier otro gobierno en promoci贸n. Refleja la ausencia del pacto b谩sico que la prensa libre establece con sus lectores en una democracia, un compromiso en el que responsabilizar a los poderosos forma parte de su misi贸n.
鈥淓s un problema com煤n en el mundo en desarrollo pero el problema es mucho, mucho m谩s grave en M茅xico鈥, dijo David Kaye, representante especial de las Naciones Unidas para la libertad de expresi贸n. 鈥淓s notable lo que gasta el gobierno鈥.
El estado actual de los medios mexicanos, y su estrecha relaci贸n de dependencia con los fondos gubernamentales, no es una rareza en Am茅rica Latina. Desde hace varios a帽os, diversas organizaciones como la Unesco y la Relator铆a Especial para la libertad de expresi贸n de la CIDH han alertado sobre el uso de la publicidad estatal para recompensar o castigar las l铆neas editoriales.
Casos como el de Venezuela, pa铆s en el que desde la llegada de Hugo Ch谩vez al poder se han suscitado denuncias por el uso de la pauta oficial para presionar a los medios y donde solo este a帽o, en la gesti贸n de Nicol谩s Maduro, cerraron 49 medios de comunicaci贸n; Ecuador durante los mandatos de Rafael Correa, quien demand贸 a diversos medios de comunicaci贸n y lleg贸 a prohibir que se otorgara publicidad estatal a los medios privados, o Evo Morales, quien gobierna Bolivia desde el 2006 y aspira a la reelecci贸n. Este a帽o, ante las repetidas denuncias de asfixia econ贸mica por parte de los medios locales que no reciben publicidad oficial, Morales escribi贸 en su cuenta de Twitter: 鈥淢edios que no reciben publicidad del Estado son los que mienten, insultan, difaman y desprestigian autoridades鈥.
La mayor铆a de los medios mexicanos han dependido de la publicidad p煤blica durante tanto tiempo que no sobrevivir铆an sin los aportes del gobierno, lo que les otorga a los funcionarios una gran influencia para presionar sobre la cobertura de ciertas noticias y dejar a un lado otras informaciones, dicen los analistas, reporteros y due帽os de medios.
鈥淓ste es un problema econ贸mico鈥, dijo Carlos Puig, columnista del peri贸dico Milenio, un diario que recibe fondos del gobierno sustanciales. 鈥淓l modelo estadounidense cl谩sico no existe aqu铆鈥.
El a帽o pasado, estall贸 una protesta p煤blica luego de que un alto funcionario del gobierno fue a las oficinas de Milenio para quejarse por una noticia. El art铆culo, que criticaba una iniciativa nacional contra el hambre, fue retirado del sitio web del peri贸dico inmediatamente despu茅s de la visita.
La noticia volvi贸 a ser publicada m谩s tarde, con un titular mucho menos negativo. El peri贸dico dijo que la raz贸n era simple: el art铆culo era 鈥渄eplorable鈥, un intento inexacto y 鈥渧ulgar鈥 de difamar a un funcionario por lo que se disculpaban con sus lectores. Pero los periodistas y defensores de la democracia, citando el poder de la publicidad del gobierno, se quejaron y el periodista renunci贸 en se帽al de protesta, alegando que hab铆a sido censurado. Finalmente, el t铆tulo original fue restaurado.
La interferencia gubernamental directa, a menudo es innecesaria. Un 68 por ciento de los periodistas mexicanos dijeron que se censuraban, no s贸lo para evitar ser asesinados, sino tambi茅n por la presi贸n de los anunciantes y el impacto en los ingresos de los medios, seg煤n un estudio realizado a lo largo de tres a帽os por acad茅micos mexicanos y estadounidenses.
Francisco Pazos trabaj贸 durante varios a帽os en Exc茅lsior, uno de los peri贸dicos m谩s grandes y antiguos de M茅xico. Cuenta que uno de los momentos m谩s frustrantes de su carrera sucedi贸 a fines del 2013, cuando el gobierno estaba en medio de una lucha para aumentar el costo del pasaje en el transporte p煤blico.
Pazos dijo que trat贸 de explorar en detalle la ira de los pasajeros, hasta que un editor lo detuvo, dici茅ndole que el peri贸dico ya no cubrir铆a la controversia.
鈥淟legu茅 a entender que hab铆a temas que simplemente no pod铆a cubrir鈥, dijo Pazos. 鈥淵, finalmente, dej茅 de buscar ese tipo de noticias. Finalmente, t煤 mismo te conviertes en parte de la censura鈥.
Muchos propietarios y directores de medios dicen que tienen tan pocas fuentes independientes de ingresos aparte del gobierno que se enfrentan a una dura elecci贸n: asfixiarse por la falta de recursos o sobrevivir como c贸mplices de su propia manipulaci贸n.
鈥淧or supuesto, el uso del dinero p煤blico limita la libertad de expresi贸n, pero sin ese dinero p煤blico no habr铆a medios en M茅xico鈥, dijo Marco Levario, director de la revista Etc茅tera. 鈥淭odos somos c贸mplices en eso鈥.
El modelo significa que algunos medios de comunicaci贸n apenas pueden permitirse mantener sus propios principios. Hace veinte a帽os, el diario La Jornada era uno de los m谩s apreciados en el pa铆s, una voz cr铆tica y una lectura obligada para los intelectuales y activistas que caminaban por la ciudad con el peri贸dico bajo el brazo.
Pero los a帽os no han sido amables con ese diario. Hace unos a帽os, estaba muy cerca de la ruina financiera. Luego, el gobierno intervino rescatando la publicaci贸n con m谩s de 1 mill贸n de d贸lares en publicidad oficial y, seg煤n los cr铆ticos, afectando en el proceso la independencia editorial.
鈥淎hora se adue帽aron de ellos鈥, dijo Levario. 鈥淓l peri贸dico ha sido como un portavoz del presidente鈥.
Otros v铆nculos comerciales unen a los medios de comunicaci贸n con el gobierno. Muchas empresas de medios forman parte de conglomerados m谩s grandes que construyen carreteras u otros proyectos p煤blicos. La misma persona propietaria de Grupo Imagen 鈥攗na organizaci贸n que tiene estaciones de radio, canales de televisi贸n y varios medios impresos鈥 tambi茅n es propietaria de Prodemex, una importante empresa de construcci贸n. Ha ganado m谩s de 200 millones de d贸lares en los 煤ltimos cinco a帽os con la construcci贸n de instalaciones gubernamentales y desempe帽ar谩 un papel importante en la construcci贸n del nuevo aeropuerto de Ciudad de M茅xico.
Tanto La Jornada como Grupo Imagen, que es la empresa matriz de Exc茅lsior, no respondieron a las repetidas solicitudes de entrevistas para este trabajo.
La Suprema Corte de Justicia de la Naci贸n abord贸 recientemente el tema de la publicidad oficial al dictaminar en noviembre que el gobierno debe cumplir con la promesa del presidente de regular el flujo de dineros p煤blicos de una manera imparcial.
鈥淟a ausencia de regulaci贸n en la publicidad oficial permite el uso arbitrario de los presupuestos de comunicaci贸n, lo que indirectamente restringe la libertad de expresi贸n鈥, dijo Arturo Zald铆var, un juez de la Suprema Corte.
En un comunicado, la oficina del presidente se refiri贸 a la publicidad oficial como una forma de promoci贸n con respaldo constitucional que le permite informar y educar al p煤blico sobre sus labores. Pero rechaza la afirmaci贸n de que ese gasto distorsiona la cobertura de los medios de asuntos importantes o asfixia la libertad de expresi贸n de cualquier manera.
鈥淭odos los d铆as los periodistas de M茅xico cuestionan, con absoluta libertad, las acciones del gobierno y las de nuestros representantes, incluido el presidente鈥, se lee en el comunicado. 鈥淗ay una cr铆tica permanente de los periodistas mexicanos hacia el gobierno. Con solo abrir cualquier peri贸dico, encender la televisi贸n e ir a las redes sociales, eso puede verificarse鈥.
Poco despu茅s de su elecci贸n, el equipo de Pe帽a Nieto ide贸 un plan para regular el gasto de los medios, seg煤n tres personas familiarizadas con la propuesta.
Pero Aurelio Nu帽o, el ex jefe de gabinete del presidente y exsecretario de Educaci贸n P煤blica, dijo que la propuesta nunca avanz贸 lo suficiente como para convertirse en el borrador de una ley que pudiera cambiar esa situaci贸n. El esfuerzo fue subsumido por otras promesas de campa帽a y se qued贸 atr谩s, dijo.

鈥淐alentar鈥 a los pol铆ticos

Como jefa de reclutamiento en el peri贸dico Reforma, Diana 脕lvarez se ha acostumbrado a la definici贸n flexible del periodismo en M茅xico.
Ella cuenta que hace unos a帽os entrevist贸 a una joven que trabajaba en un gran peri贸dico de Ciudad de M茅xico. La mujer, que ten铆a una maestr铆a en periodismo, dijo que su trabajo en el peri贸dico consist铆a en crear archivos de recortes de prensa negativos sobre los gobernadores de todo el pa铆s.
Esos archivos se le entregaban al departamento de ventas del peri贸dico que luego se acercaba a los gobernadores para venderles 鈥減lanes de cobertura鈥 para mejorar su imagen p煤blica, explic贸 la joven.
脕lvarez cit贸 m谩s ejemplos. Un candidato a editor se jact贸 de que sab铆a c贸mo trabajar sus relaciones con los pol铆ticos para obtener m谩s dinero publicitario.
Lo defin铆a como 鈥渃alentarlos鈥, lo que implicaba mostrarle a los pol铆ticos una noticia cr铆tica que su peri贸dico planeaba publicar. Luego, como le explic贸 a 脕lvarez, un contrato publicitario con su peri贸dico que le ayudar铆a a 鈥渁pagar el fuego鈥.
Sin embargo, otro solicitante, un exempleado del gobierno, dijo que sab铆a c贸mo 鈥渢ratar a la prensa鈥, record贸 脕lvarez. Le cont贸 c贸mo hab铆a estado a cargo de distribuir sobres llenos de efectivo para los periodistas.
鈥淢e gustar铆a poder decir que estos son casos aislados, o solo algunos, pero no es as铆鈥, dijo 脕lvarez. 鈥淗ay muchos como ellos que hablan de esas pr谩cticas de una forma en la que te percatas de que las han normalizado鈥.
Daniel Moreno, director de la publicaci贸n digital Animal Pol铆tico, dice que no recibe casi nada de dinero del gobierno federal, y cantidades relativamente peque帽as de los gobernadores estatales.
No es porque no quiera el dinero, dice Moreno. Es solo que el tipo de cobertura cr铆tica que su equipo de noticias hace no es recompensado con contratos gubernamentales, sostiene.
Recientemente, Moreno dijo que recibi贸 una llamada de funcionarios del estado de Morelos -que invierte cerca de 3000 d贸lares al mes en publicidad en su medio-. La esposa del gobernador estaba atravesando un momento complicado por las afirmaciones de que estaba politizando la ayuda para las v铆ctimas del terremoto, una acusaci贸n que ella rechaz贸, por lo que un funcionario estatal sugiri贸 que Animal Pol铆tico deb铆a hacer algunas noticias positivas.
Moreno rechaz贸 cort茅smente la propuesta. 鈥淓staban bastante ofendidos鈥, dijo encogi茅ndose de hombros. 鈥淵 estoy seguro de que el dinero se ha ido鈥.
Aun as铆, les fue mejor que con la mayor铆a de los estados, dijo Moreno. Como pol铆tica, Animal Pol铆tico despliega una notificaci贸n en las piezas que se pagan por publicidad, por lo que los lectores saben que el trabajo no es periodismo independiente, dijo.
Pero funcionarios de los estados de Chiapas, Oaxaca y Sonora se han negado a pagar por el contenido a menos de que se publique sin la advertencia, dijo. Y Moreno se ha negado. 鈥淗e perdido m谩s dinero de esa manera del que he ganado鈥, dijo entre risas.
Este mes, las organizaciones de noticias se unieron para denunciar la violencia contra la prensa en M茅xico, donde los asesinatos de periodistas alcanzaron un r茅cord este a帽o. Un total de 39 grupos de medios firmaron un comunicado.
Pero algunos medios, como Animal Pol铆tico, no se unieron porque insistieron en agregarle al mensaje algunas l铆neas adicionales sobre el da帽o que la publicidad oficial le hace a la libertad de expresi贸n.
Se produjo un peque帽o alboroto, dijeron. Algunos grandes peri贸dicos que dependen en gran medida del dinero del gobierno se opusieron.
Finalmente, la carta fue enviada sin las l铆neas, y sin la firma de Moreno y sus colaboradores. Aparentemente, los medios noticiosos no estaban dispuestos a desafiar su sustento.

Una revelaci贸n que plantea preguntas

El 23 de agosto, Ricardo Anaya, presidente del opositor Partido Acci贸n Nacional (PAN) y ahora candidato a la presidencia en las elecciones del pr贸ximo a帽o, se despert贸 con la noticia de que su nombre y su familia estaban en la portada de El Universal, un importante peri贸dico del pa铆s.
La noticia entraba en detalles sobre el imperio de bienes ra铆ces de su suegro y, m谩s espec铆ficamente, las formas en que la carrera pol铆tica de Anaya hab铆a ayudado a impulsar esa fortuna.
El relato era familiar en M茅xico: un l铆der pol铆tico que hab铆a utilizado su influencia para enriquecerse a s铆 mismo y a su familia. El Universal expuso las direcciones y los valores de las diversas propiedades, e incluso public贸 fotos de su familia extendida, 14 personas en total. Los medios de comunicaci贸n de todo el pa铆s divulgaron la historia.
Lo 煤nico que le falt贸 al reportaje, seg煤n dictamin贸 un tribunal, fue precisi贸n. Anaya logr贸 demostrar que gran parte de la informaci贸n era errada, sesgada o simplemente incorrecta. Mientras que sus suegros pose铆an claramente una serie de propiedades, muchas de ellas hab铆an sido adquiridas antes de que comenzara su carrera pol铆tica, seg煤n demostraron los registros p煤blicos.
Seg煤n Anaya, lo m谩s desconcertante eran las fotograf铆as de su familia. Por lo que la familia sab铆a, nunca hab铆an sido publicadas. De hecho, se parec铆an bastante a fotos de pasaporte.
Como esas fotos estaban en manos de la Secretar铆a de Relaciones Exteriores, que emite los pasaportes, Anaya sospechaba que sus rivales en el gobierno le hab铆an filtrado las fotos al peri贸dico.
鈥淓st谩n tratando de destruir mi carrera pol铆tica con esta campa帽a鈥, afirm贸. 鈥淣o se puede competir con un gobierno que le paga 500 millones de d贸lares al a帽o a los medios鈥.
Durante los siguientes dos meses, el peri贸dico le dedic贸 m谩s de 20 portadas a Anaya, acus谩ndolo de malversar fondos p煤blicos, beneficiarse financieramente de su posici贸n y dividir a su partido.
Anaya present贸 una demanda. En octubre, el tribunal determin贸 que El Universal hab铆a tergiversado la riqueza de sus suegros y acus贸 err贸neamente a Anaya de utilizar su cargo para beneficiarlos.
El Universal afirm贸 que ten铆a derecho a publicar la noticia ampar谩ndose en la libertad de expresi贸n, un argumento que el juez cuestion贸 porque el peri贸dico 鈥渘o hab铆a basado su investigaci贸n en hechos鈥. El diario apel贸 la decisi贸n del tribunal.
Este caso plantea preguntas sobre la confianza en los medios de comunicaci贸n, en un pa铆s en el que reciben tanto dinero de la publicidad gubernamental.
El Universal recibe m谩s publicidad gubernamental que cualquier otro peri贸dico de la naci贸n, alrededor de 10 millones de d贸lares el a帽o pasado, revel贸 Fundar. Los cr铆ticos argumentan que el diario se ha convertido en algo as铆 como un perro de ataque del gobierno para las elecciones presidenciales del pr贸ximo a帽o.
Seg煤n el peri贸dico, esa sugerencia es 鈥渇alsa y ofensiva鈥. La publicidad oficial 鈥渘o afecta de ninguna manera la l铆nea editorial del peri贸dico鈥, dicen los voceros del medio y agregan que 鈥渓os pensadores de todos los partidos pol铆ticos鈥 est谩n representados en sus p谩ginas.
No todos sus periodistas est谩n de acuerdo. En julio, media docena de columnistas anunciaron sus renuncias en protesta por lo que calificaron como cobertura parcial, diciendo que los propietarios hab铆an destruido la credibilidad de la instituci贸n.
Salvador Frausto, un exeditor de investigaci贸n que gan贸 muchos premios en el peri贸dico, tambi茅n se march贸. Sus colegas dijeron que estaba claramente inc贸modo con lo cerca que estaba el peri贸dico del PRI y su nuevo candidato presidencial, Jos茅 Antonio Meade.
La persona que remplaz贸 a Frausto como el nuevo editor de investigaci贸n fue recientemente un funcionario de prensa en la Secretar铆a de Relaciones Exteriores, seg煤n su perfil de LinkedIn.
Y el director de noticias de El Universal tiene v铆nculos estrechos con el nuevo candidato: su esposa era la jefa de prensa internacional de Meade en la Secretar铆a de Hacienda y Cr茅dito P煤blico de M茅xico.
El diario dice que no hay conflicto de intereses y que no tolera la cobertura parcial de ning煤n tipo.
Pero no es la primera vez que los reporteros del peri贸dico cuestionan su independencia. Los periodistas contaron que en 2012, cuando Pe帽a Nieto se postulaba para su cargo actual, los editores y directores de noticias comenzaron a cambiar las columnas que eran cr铆ticas con el candidato sin advertirles, a veces en el 煤ltimo momento.
鈥淟a raz贸n por la que termin茅 renunciando al peri贸dico es que ya no sent铆a que ten铆a garantizado un espacio libre鈥, escribi贸 Andr茅s Lajous, un estudiante de doctorado de la Universidad de Princeton, en un art铆culo que relata lo sucedido.

鈥淔ueron los federales鈥

Los testigos lo definieron como una ejecuci贸n. En enero del 2015, Laura Castellanos, una periodista premiada, fue enviada por los editores de El Universal a cubrir un par de tiroteos en los que estaba involucrada la Polic铆a Federal.
En ese momento, los grupos de autodefensa hab铆an tomado las armas para luchar contra el Crimen Organizado y Castellanos, que hab铆a escrito extensamente sobre el tema, era considerada una experta.
Pas贸 10 d铆as reporteando la noticia contactando a sus viejas fuentes y entrevistando a los testigos en el Estado de Michoac谩n, donde murieron 16 personas y docenas resultaron heridas.
El tema fue especialmente delicado porque un aliado cercano del presidente, Alfredo Castillo, que hab铆a sido designado para supervisar la situaci贸n de seguridad en Michoac谩n, afirm贸 que las muertes se produjeron en un tiroteo con asaltantes armados.
Castellanos dijo que grab贸 entrevistas con 39 personas 鈥攙铆ctimas, transe煤ntes, trabajadores de hospitales鈥 y lleg贸 a una conclusi贸n distinta. La Polic铆a Federal ejecut贸 sumariamente a sospechosos desarmados, incluidos algunos que se rindieron de rodillas y con los brazos arriba, seg煤n lo que refleja su investigaci贸n.
Despu茅s de d铆as de edici贸n y verificaci贸n de datos, dijo que el reportaje estaba listo para publicarse. Pero eso no sucedi贸.
Castellanos y sus editores no se sorprendieron. Pe帽a Nieto ya estaba bajo una fuerte presi贸n p煤blica por su manejo de la desaparici贸n de los 43 estudiantes universitarios, as铆 como por la compra que hizo su esposa de una casa multimillonaria a un importante contratista del gobierno.
Pero despu茅s de dos meses y medio 鈥攄urante los cuales una de sus fuentes fue torturada y asesinada, seg煤n cont贸 la reportera鈥 Castellanos comenz贸 a preocuparse porque su reportaje nunca se publicara.
Al consultar con abogados dijo que descubri贸 una laguna en su contrato que le permiti贸 publicar el material en otra parte.
Finalmente, el reportaje se public贸, pero es un caso que suscita preguntas sobre la independencia editorial en un pa铆s inundado de publicidad gubernamental.
Ni los asesinatos ni el hackeo se resolvieron por completo. El Universal dijo que no hab铆a publicado el trabajo de Castellanos porque no cumpl铆a con los est谩ndares del peri贸dico.
Al a帽o siguiente, el reportaje de Castellanos fue distinguido con el Premio Nacional de Periodismo en la categor铆a de periodismo de investigaci贸n, uno de los galardones m谩s prestigiosos del pa铆s.

(Por Azam Ahmed, corresponsal de The New York Times en M茅xico)



 
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