El día que Javier Solís se subió a una cripta a entonar 'Grito Prisionero'

Javier era un fiel admirador de Pedro Infante, por ello su muerte le causó una gran pena
lunes, 19 de abril de 2021 · 07:00

Javier Solís, conocido como 'El rey del Bolero Ranchero' perdió la vida un día como hoy pero de 1966. Su verdadero nombre es  Gabriel Siria Levario y murió a causa de un infarto. 

Su admiración a Pedro Infante 

Su admiración por Pedro Infante le condujo a adoptar en sus inicios un estilo de canto muy similar al de Infante, sin saber que él poseía todas las capacidades para imponer un estilo propio, solo lo sabría tiempo después. Grabó su primer sencillo a finales de 1956, incluyendo canciones como "Por qué negar" y "Qué te importa", el cual le mereció su primer disco de platino el 5 de septiembre de 1957.

Pero hay una anécdota que no se olvida y que ocurrió el 18 de abril de 1957 durante el entierro de Pedro Infante, pues entre la multitud el joven Javier Solís, se subió a una cripta y comenzó a imitar a Pedro Infante con la canción "Grito Prisionero", con gran ímpetu lo que ocasionó  el retraso del lanzamiento de sus primeras grabaciones, ya que los productores no eran partidarios del estilo imitador de Solís. Cargó con el lastre de imitador de Pedro Infante durante diez años.

La cualidad de su voz

Su voz permitía lograr la media voz, que consiste en alcanzar altas tonalidades y posteriormente descolgarse a tonos bajos sin desafinar. Su repertorio contiene melodías agradables al oído en su totalidad, en conjunto una gran obra de arte.

Además tenía una memoria prodigiosa, ya que se aprendía las letras de las canciones con solo la primera vez que las escuchaba.

Su primera gira

El 18 de junio de 1959 realiza su primera gira internacional a los Estados Unidos, Centro y Suramérica, presentándose en teatros de la talla de El Million Dolar, Teatro de Puerto Rico y el Teatro Lyceum.

El 12 de abril de 1966 fue internado en la Clínica Santelena en México D.F. debido a sus problemas con la vesícula, el día 13 fue operado satisfactoriamente, pero como tenía la costumbre de comer hielo y beber agua fría, pese a la prohibición médica sobre ello, luego de la intervención quirúrgica, se le produjo un infarto cardíaco, acarreándole la muerte el 19 de abril de 1966 a los 34 años de edad.

GCS