Poemas de Ricardo López Méndez en la trova yucateca


LA CALLE SE VUELVE CLARA
Danza, 1925
Música de Pepe Gómez

La calle se vuelve clara
cuando a tu ventana asomas,
porque tienes en los ojos
una luz hechizadora.

Si de día, tal parece
que el sol no da su luz clara,
por tus lindos ojos claros
que iluminarte la cara.

Si de noche, se dijera
son dos hermosos luceros
que, para calmar su pena,
del cielo se desprendieron.
Por eso cuando te miro,
se adueña de luz mi alma
y si a tu ventana asomas,
la calle se vuelve clara.

LUMINOSAMENTE BELLA
Bambuco, 1925
Música de Ricardo Palmerín

Luminosamente bella
cruzaste por mi camino,
y hubo en el cielo una estrella
y en mi corazón un trino.

Cada rosa fue a tu paso
aromante pebetero,
y en el temblor del ocaso
mi alma dijo: ¡Te quiero!
Te quiero porque eres loca,
eres bella y eres triste;
por el ansia de tu boca
que a mis labios nunca diste.

Porque eres una quimera
que huye para no volver,
y porque en mi primavera
nunca habrás de florecer.

NUNCA
Clave, 1927
Música de Guty Cárdenas

Yo sé que nunca besaré tu boca,
tu boca (flor) de púrpura encendida.
Yo sé que nunca llegaré a la loca
y apasionada fuente de tu vida.

Yo sé que inútilmente te venero,
que inútilmente el corazón te evoca;
pero a pesar de todo yo te quiero,
aunque nunca besar pueda tu boca.

QUISIERA
Bolero, 1928
Música de Guty Cárdenas

Quisiera preguntarle a la distancia
si tienes para mí un pensamiento,
si mi nombre se envuelve en la fragancia
inolvidable y dulce de tu aliento.

Quisiera preguntarle a los ocasos
si aún es tu corazón nido vacío,
para poder soñarte entre mis brazos
y allá en tu corazón dejar el mío.

GOLONDRINA VIAJERA
Clave, 1928
Música de Guty Cárdenas

Golondrina viajera de mirar dulce y triste,
que tu nido formaste dentro del corazón.
Di: ¿por qué me has amado, si tan pronto te fuiste?
Di: ¿por qué me quisiste?
Golondrina que vuelas como una canción.

Mi tristeza es profunda, mi dolor es callado
recordando tus besos que me hicieron soñar.
Nadie sabe, viajera, que tu ausencia he llorado,
con la dulce esperanza de que habrás de tornar.
Golondrina viajera, yo te habré de esperar.

ALEJATE
Bolero, 1929
Música de Guty Cárdenas

Aléjate, mujer, de mis quimeras,
que tus besos de fuego me hacen daño.
Aléjate de mí, aunque me quieras,
que prefiero el olvido al desengaño.

Aléjate, mujer, de mi existencia.
Aléjate por siempre de mis brazos,
aunque el dolor profundo de tu ausencia
yo sé que el corazón me hará pedazos.

TU FUISTE
Vals, 1930
Música de Guty Cárdenas

El hondo abismo de tus ojeras
prendió en mi alma una ilusión;
y una honda orgía de primavera
en el letargo del corazón.

Mi vida es un vasto camino
de sombras y anhelos en flor;
en ella tú fuiste el destino
que se hizo promesa de amor.

Tú fuiste distante caricia
que el ansia trocó en realidad;
tú fuiste la boca propicia
que nunca yo pude besar.

YO QUIERO SER
Clave, 1930
Música de Guty Cárdenas

Yo quiero ser la alondra que suspira
en el amanecer de tu mirada
y transformar mi corazón en lira
para cantar mi trova apasionada.

Yo quiero ser el lirio de tus penas
y de tu boca el rojo carmesí.
Yo quiero ser la sangre de tus venas
para sentirme palpitar en ti.

SI YO PUDIERA
Bolero, 1930
Música de Guty Cárdenas

Si yo pudiera asesinar tu orgullo,
si yo pudiera asesinar mi hastío,
fuera mi corazón mucho más tuyo,
fuera tu corazón mucho más mío.

Refinada en amor y en los placeres
prendes nueva inquietud en mi sendero.
¡A pesar de tu orgullo tú me quieres,
y a pesar de mi hastío yo te quiero!
AMAR EN SILENCIO
Canción, 1936
Letra de Ricardo López Méndez
Música de Mario Talavera

Amar en silencio con honda ternura,

lo que nunca, nunca se puede alcanzar;
dar la vida entera por una ventura,
que en vano se espera, que no ha de llegar.

Canción, si supieras decir lo que siento,
si llegar pudieras a su corazón;
pero eres paloma que se va en el viento
con vuelo de inútil desesperación.

Si te dejo libre volar por doquiera
no es para que a nadie cuentes mi dolor;
canción y paloma, para cuando muera,
a ella solamente cuéntale mi amor.

CALLECITA
Vals, 1941
Música de Wello Rivas

Callecita solitaria
que me viste llorando por ella,
solamente tú supiste
que nació de su olvido mi pena.

Hoy que cuentas en mis pasos
sólo huellas de un alma en la sombra,
tú sí sabes lo mucho que duele
llevarla en el alma sin poderla ver.



 
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