Joaquín Bestard Vázquez
Entonces empezó a distraerme mi sombra: - Oye, Tancuadiro soy o me parezco, bestia inmunda, cruza de chivo y kisín.
Aquí supimos que el kisín tiene parecido al chivo-tarántula, una vez doña Magali empezó a pedir auxilio que el kisín se metió a su casa y andaba con una botellita de alcohol en una mano y en la otra una vela encendida y la gente se le aglomeró, al fin verían la forma de kisín, siempre escondiéndose en las sombra que proyectan los aleros y los techos de las residencias de mampostería de los señores castellanos a los que siempre les hacían bromas, a las señoras en la cocina en el día y a los hombres en la tarde, les revolvían las cuentas y a las señoras un guiso por otro. a kisín por esto lo consideraban un inventor de guisos nuevos o revolturas de los ya tenidos por clásicos. Así el frijol con puerco se revolvió con el arroz blanco y plátano frito y salió el guiso que llamaron los caballeros blancos con los cerdos mayas, llamados jaleb caballeros blancos contra jaleb y tostadas tortillas de maíz y camote. Dragones morados y kisines.
Maximito Koyoc