Aprendamos uso sostenible de mares y costas
Dr. Luis Capurro Filograsso, LCA Jorge Franco C谩ceres, Bi贸logo V铆ctor Castillo Escalante
Introducci贸n
A unas horas del 谩rea metropolitana de Canc煤n se encuentran los asentamientos creados en la Riviera y la Costa Mayas, y las islas de Cozumel y Mujeres, las zonas arqueol贸gicas de Yucat谩n y las comunidades tradicionales de Campeche y Yucat谩n, cada una con sus respectivos atractivos de patrimonios esc茅nicos, bi贸ticos, hist贸ricos, arqueol贸gicos, festivos, gastron贸micos, recreacionales, etc. Con poblaciones que van de unos centenares de mayas originarios hasta varios miles de residentes nacionales y visitantes extranjeros, estos sitios han sido escogidos y reservados por el mercado global para los usos tur铆sticos de alto impacto sobre los patrimonios natural y cultural en los 煤ltimos 40 a帽os.
Si bien la Riviera y la Costa Mayas y los asentamientos urbanos en Cozumel e isla Mujeres, se extienden cientos de kil贸metros en la l铆nea del shore y ocupan miles de hect谩reas de los municipios costeros quintanarroenses, comparten con las distantes zonas arqueol贸gicas de Yucat谩n y con las comunidades tradicionales del resto de la pen铆nsula, el atractivo patrimonial del entorno selv谩tico tropical y del legado cultural maya. Nos referimos a que comparten de modo muy especial los paisajes paradis铆acos de las playas, las espectaculares ciudades mayas, los enigm谩ticos atractivos de los cenotes y los ojos de agua, las singularidades de las festividades tradicionales, etc.
Comparten tambi茅n los asentamientos del Noreste de Quintana Roo con las zonas arqueol贸gicas y las comunidades tradicionales de nuestra regi贸n, una extraordinaria diversidad de ecosistemas costeros y marinos: lagunas estuarinas, canales, pantanos y marismas, aguas estacionarias, forestas costeras nativas, playas de arena, formaciones de dunas arenosas, arrecifes coralinos y lechos de pasto marino. Hablamos de ecosistemas tropicales que sirven como h谩bitat de numerosas especies marinas y terrestres en peligro, y que son custodios de cientos de sitios arqueol贸gicos y lugares enigm谩ticos, varios de ellos considerados entre los m谩s antiguos de la civilizaci贸n maya y que han sido catalogados como patrimonios de la humanidad.
A pesar de todo, las poblaciones de los asentamientos urbanos, las zonas arqueol贸gicas y las comunidades tradicionales -que el mercado global expropia o se apropia para sus proyectos inmobiliarios y negocios tur铆sticos-, han sido relegadas de las decisiones para el desarrollo regional por el estado mexicano y los gobiernos estatales y municipales. Esto ha sucedido a trav茅s de una falta de provisi贸n de servicios gubernamentales para el uso tur铆stico sostenible de los patrimonios natural y cultural, o sea por dejar de lado los manejos p煤blicos para reponer los da帽os que ocasionan los usos tur铆sticos de alto impacto sobre el sistema natural y el legado cultural.
Usos del suelo y desarrollo tur铆stico de alto
impacto desde el gobierno federal
y el mercado global
La pol铆tica del uso del suelo del gobierno federal hacia la Pen铆nsula de Yucat谩n adquiri贸 una nueva dimensi贸n econ贸mica y social en el sexenio de 1970-76. El proceso establecido de extracci贸n de recursos naturales en Yucat谩n y Campeche, fue combinado con una estrategia de desarrollo tur铆stico de alto impacto en los usos de los patrimonios natural y cultural en Quintana Roo. Esto sucedi贸, especialmente, en las nuevas 谩reas metropolitanas de las playas paradis铆acas de Canc煤n y las islas del Noreste de esta Entidad, para satisfacer las crecientes necesidades de alojamiento de los turistas recreacionales de los Estados Unidos y Europa.
A decir verdad, en el sexenio en cuesti贸n, Canc煤n se convirti贸 en la 煤ltima frontera a conquistar por los inversionistas extranjeros y los empresarios nacionales para prop贸sitos tur铆sticos y residenciales. La construcci贸n de varios proyectos tur铆sticos de servicios de alojamiento y recreaci贸n con acceso al agua del mar, de las lagunas y los canales en el nuevo asentamiento urbano, y el establecimiento de cadenas de hoteles y servicios exclusivos con marinas privadas, result贸 en cambios imprevistos y da帽os a la circulaci贸n de agua en las lagunas y perjuicios graves a los arrecifes. Estos se tradujeron a problemas de retenci贸n, salinidad, y niveles de sedimentaci贸n, que fueron torn谩ndose cr铆ticos bajo la misma l贸gica de insostenibilidad del desarrollo tur铆stico de alto impacto sobre el patrimonio natural en los nuevos asentamientos.
Otro cambio importante en los usos del suelo sucedi贸 entre 1988-1994, cuando el gobierno federal de Carlos Salinas de Gortari abri贸 paso a la privatizaci贸n de las tierras federales y ejidales. Se facilit贸 as铆 la adquisici贸n a los extranjeros de miles de hect谩reas en los municipios costeros del Noreste de Quintana y Yucat谩n, en las inmediaciones de las zonas arqueol贸gicas de Yucat谩n, Quintana Roo y Campeche, y en una gran cantidad de comunidades tradicionales y ex haciendas del resto de la pen铆nsula yucateca. Y todo se hizo para promover el desarrollo de proyectos de turismo masivo y la recreaci贸n costera bajo los nuevos t茅rminos del Tratado de Libre Comercio.
Los planes mercantiles de alto impacto patrimonial de entonces, inclu铆an el desarrollo de nuevos asentamientos urbanos en la Riviera Maya -cuyo 鈥渂oom鈥 de construcciones sucedi贸 a partir de 1999-, mismo que signific贸 la creaci贸n de miles de cuartos de hotel, centros de convenciones, casinos tipo Las Vegas, restaurantes de franquicias internacionales, campos de golf, canchas de tenis, marinas estilo Miami, servicios guiados a las zonas arqueol贸gicas, visitas festivas a las comunidades mayas, etc., a la largo de un kilom茅trico corredor de playas paradis铆acas y atractivos sitios naturales, desde Canc煤n hasta Tulum. Se ha intentado incluso desarrollar otro kilom茅trico corredor de zonas arqueol贸gicas, sitios culturales, productos Premium y servicios tur铆stico de clase mundial entre Canc煤n y M茅rida, en los terrenos pr贸ximos a la supercarretera.
Las inversiones nacionales y extranjeras en la Riviera Maya, crearon expectaci贸n sobre un potencial desarrollo en gran escala en el 谩rea, promoviendo que otros empresarios privados adquirieran grandes extensiones de suelo en las zonas federales y las 谩reas ejidales para realizar sus propios planes de turismo Premium y residencia de clase mundial. Como resultado, compa帽铆as privadas a nivel global y otras locales creadas a partir de sus ejemplos de negocios, adquirieron miles de hect谩reas en los municipios de Benito Ju谩rez, Isla Mujeres, Cozumel, Solidaridad, Tulum, etc. Comenzaron de este modo a extender sus planes de nuevos complejos tur铆sticos exclusivos y 谩reas urbanas segregadas, hacia las inmediaciones de las zonas arqueol贸gicas de Tulum, Cob谩, Chich茅n Itz谩, Uxmal, M茅rida, etc., y las comunidades mayas de los municipios yucatecos de Valladolid, Pist茅, Izamal, etc., y las ex haciendas henequeneras.
Entre los m谩s importantes impactos de la insostenible pol铆tica de usos tur铆sticos de alto impacto sobre el sistema natural y el legado cultural, se encuentra la afectaci贸n de las dunas de arena en los municipios de Benito Ju谩rez, Isla Mujeres, Cozumel, la Riviera Maya, etc., para construir hoteles, centros comerciales y mansiones privadas con vista al mar. La arena extra铆da de estas dunas fue tambi茅n usada como material de relleno de cuerpos de agua para urbanizaciones en las 谩reas metropolitanas adyacentes a las zonas costeras. Esto ha creado problemas permanentes de erosi贸n de las l铆neas del shore y una recurrente p茅rdida de playas con problemas de inundaci贸n costera.
A pesar de los cambios de usos del suelo y las pol铆ticas tur铆sticas de alto impacto, las posiciones conflictivas y las decisiones contradictorias de los gobiernos federales y estatales, cuando se trata la sostenibilidad del desarrollo frente a la afectaci贸n patrimonial, no han sido claramente superadas. En las determinaciones pol铆ticas, los ejercicios de planificaci贸n, las decisiones de administraci贸n, y los estudios de investigaci贸n realizados desde la d茅cada en que se abri贸 la privatizaci贸n de las zonas federales y las tierras ejidales, todav铆a no se deja plena constancia de este asunto.
Conclusiones
Mientras los gobiernos federales y estatales contin煤en aprobando los permisos de proyectos inmobiliarios y servicios tur铆sticos de alto impacto sobre los patrimonios natural y cultural, el mercado global no proceder谩 a cambiar su perspectiva sobre desarrollo tur铆stico en la Pen铆nsula de Yucat谩n, reconociendo la singularidad ecol贸gica del sistema natural y el valor social del legado cultural.
Mediante los reconocimientos a los propietarios de los predios y las declaraciones de impacto ambiental, seguiremos anotando m谩s complejos exclusivos y m谩s segregaciones urbanas a la lista de proyectos y servicios insostenibles a largo plazo. No cabe duda que necesitamos documentos cient铆ficos que destaquen la exclusividad, la extensi贸n y la fragilidad de nuestro sistema natural, criticando tambi茅n las propuestas de desarrollo privadas que alteran significativamente nuestro legado cultural.
Las tensiones que resultan del debate de la sostenibilidad frente al desarrollo tur铆stico de alto impacto, requieren de ejercicios de planificaci贸n del uso del suelo que identifiquen las tierras que pod铆an ser desarrolladas y aquellas que deb铆an ser conservadas. Basado en la realidad que significan los da帽os patrimoniales ocasionados por el desarrollo tur铆stico en los 煤ltimos 40 a帽os, los gobiernos estatales y municipales requieren de un proceso de planificaci贸n participativa inmerso en las resoluciones conflictivas para tratar de encontrar soluciones ciertas a este debate.
Sin lugar a dudas, los planes de uso del suelo tienen el objetivo de lograr la protecci贸n, la conservaci贸n y la restauraci贸n de los diferentes sistemas naturales que componen las 谩reas de planeaci贸n. Al mismo tiempo, les corresponde promover el desarrollo sostenible y ordenado frente a los intereses del desarrollo tur铆stico de alto impacto sobre los patrimonios natural y cultural.
Como respaldo de las comunidades al proceso de planificaci贸n del desarrollo tur铆stico, con la asistencia de grupos de cient铆ficos y de las universidades locales, procede la creaci贸n de las cl铆nicas de leyes y reglamentos. Debido al no cumplimiento con las leyes, tampoco proceden las regulaciones ambientales y el uso reglamentario de suelo. No desistir谩n los inversionistas extranjeros y los empresarios nacionales del turismo de clase mundial, si las comunidades yucatecas, quintanarroenses y campechanas, no son capaces de debatir con ellos en t茅rminos jur铆dicos en torno a los altos impactos patrimoniales de sus desarrollos exclusivos y sus segregaciones urbanas.