MarÃa Teresa JardÃ
Mientras la invasión yanqui a su patio trasero ya anuncia los aviones espÃas sobre el territorio mexicano. El usurpador, vÃa su secretario de Gobernación, que envÃa a Juárez, informa a los parientes de los jóvenes hijos de familia recientemente ejecutados, que el desgobierno ha descubierto el hilo negro de la violencia: Además de la noche, la incomunicación es la culpable.
Bravo, bravo, espera que los padres, convertidos en huérfanos de hijos, lo que supone la conversión en fantasmas como sucede con cada padre que pierde un hijo, le griten de pie aplaudiendo ante el descubrimiento, que ni Einstein.
Aplaudan la farsa señores, de la que malos actores somos, fue a decir, burlándose, el impresentable que como secretario de la desgobernación no despacha, continúa, con toda seguridad, cuidando sus litigios.
Asà sà que vamos a poder los mexicanos combatir la violencia que el sistema necesita para garantizar la impunidad que la clase polÃtica a su corrupción inaudita se ha otorgado. Para haber hecho todo lo que dice Gobernación que ha hecho el PAN en Chihuahua, hay que ver lo mal que lo ha hecho.
Al menos Reyes Baeza tiene el valor de trasladarse a Juárez. Aunque habrá que ver los millones que el traslado costará con cargo al erario. Casa para el góber, comprada, de preferencia. Y, si no, la más cara de entre las que se rentan; inmuebles para despachar y más casas para que vivan quienes le acompañen, etc. etc. Mucho más barato habrÃa resultado el decidirse a gobernar también para Juárez desde Chihuahua.
Pero al menos Reyes Baeza finge que tiene el valor, mientras que el usurpador necesita un batallón para ir a cualquier lado. No digamos a Juárez donde necesitará a los tres ejércitos para estar un minuto y salir corriendo. De ese tamaño es el miedo del que sabe que quien llega “haiga sido como haiga sidoâ€. Para estar, si va, cinco minutos antes de salir huyendo como acostumbra hacer el usurpador de todo lugar que pisa. Tan valiente él que sin varios escuadrones ni al baño de su casa debe ir. El miedo es parte inherente a la función de usurpar. El miedo es parte del pago por el costo de elegir no llegar como legÃtimo. Hay que reconocer lo acertados que estuvieron siempre los troskistas con lo del fraude patriótico. Vaya que fue patriótico a la luz de lo que la llegada del PAN en destrucción para el paÃs ha significado. Habrá que empezar a reconocer que al paÃs no le queda más que el PRI para suponer que algo se puede cambiar aunque condenados estemos de por vida a ser el patio trasero sin salida de los gringos. El PRD está liquidado con sus alianzas malditas. Una crónica anunciada de lo que ya estaba podrido. Y en Yucatán buen ejemplo lo da que piense siquiera en llevar a Sobrino como candidato perdedor a la alcaldÃa de Mérida. Y ni qué decir de Pancho Cachondo, y sepan ustedes que lo conozco porque es amigo de mis hijos, y quién al menos no lleva como carga la corrupción achacada a Sobrino por los propios perredistas liquidados de ese partido en Yucatán por orden del “chuchismoâ€. Pero del que no hay porqué olvidar su pasado panista. Y conste que no me refiero a su baile con una tanga con la bandera del PAN en un bar. A fin de cuentas eso es lo que podrÃa tener SolÃs en su haber, dado el retroceso fascista que al medioevo nos regresa con los escandalosos cambios legales que dan al traste con las libertarias leyes que los constituyentes nos dieran a lo largo de la construcción, que iba, de una república, que no va más, por ahora, de manera visible al menos.