Hermetismo sobre la “Casa Magna”


TULUM, 7 de noviembre.- Durante los años 80, la zona denominada Punta Piedra sirvió como refugio de narcotraficantes, en especial la “Casa Magna”, que fue construida por el extinto jefe del Cártel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria, donde todavía en 2008 descansó en el lugar el narcotraficante Edgar Valdez Villareal, “La Barbie”, actualmente preso en el penal de alta seguridad de Almoloya, estado de México.
Esta propiedad fue reclamada por la supuesta propietaria Sandra Eufracia Chávez Vega, originaria de Tacopaco en Choix, Sinaloa, a quien nadie conoce físicamente, únicamente a su supuesto abogado Carlos González Nuño, quien en las últimas semanas se ha adjudicado más de medio kilómetro de zona de playas, tras lanzar a la calle a seis posesionarios.
Nadie quiere hablar ni emitir una opinión de los actos cometidos por gente que habitó en la década de los 80 en el predio denominado hasta el 2008 “Casa Magna”, fortaleza que se edificó con la supervisión personal del capo colombiano Pablo Escobar Gaviria, quien siempre señaló que la propiedad era suya.
Sin embargo, en los años 80, por ser un lugar demasiado solitario, donde únicamente el personal de la Marina-Armada de México realizaba vigilancia esporádica por la zona, el crimen organizado utilizó a la “Casa Magna” como su centro de operaciones, ya que incluso, a unos cuantos metros del puente de Boca Paila se construyó una pista de aterrizaje que era utilizada para el descenso de las avionetas donde viajaban los narcotraficantes.
Después de la muerte del capo colombiano, fue hasta el mes de mayo de 2008 cuando la “Casa Magna” la reclamó Sandra Eufracia Chávez Vega, a quien nadie conoce en este destino turístico, pero continuó operando como punto de reunión de los jefes de los cárteles de la droga, ya que luego de haber recibido la propiedad, al lugar arribó el narcotraficante Edgar Valdez Villareal, “La Barbie”, cuando menos en dos ocasiones, cuando fungía como director general de Seguridad Publica, Tránsito y Bomberos de Tulum, Michel Tanuz Cruz.
La zona costera de Tulum fue en aquellos años el sitio ideal para el arribo de los narcotraficantes y el trasiego de la droga, ya que tenían bien definido el movimiento de las corrientes marinas, de tal manera que la arribazón de los paquetes que traían lanchas rápidas con dos motores fuera de borda, de las denominadas “Eduardoño”, era en la zona conocida como “Casa Blanca”, justo en el corazón de la Biosfera de Sian Ka’an, hoy convertida en ruinas.




 
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