En varias ciudades del territorio nacional, particularmente en la frontera Norte, la que impera es la “ley del narcotráfico” / El estado fallido, derivado del fracaso de la estrategia de “guerra” contra el Crimen Organizado, se refleja en la estructura paralela de los carteles de la droga que extorsionan, cobran derecho de piso, multas por infracciones de tránsito y limitan la libertad de expresión / A manera de ejemplo, en Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo, en Tamaulipas, es común ver circulando por las calles camionetas sin placas y con logos del Cártel del Golfo y de “Los Zetas” sin que sean molestados por los cientos de policías y soldados que patrullan las metrópolis.
MEXICO, D.F., 12 de marzo (UNIVERSAL).- En Matamoros, pese a la presencia del Ejército y la Policía Federal (PF), la delincuencia organizada opera con una estructura paralela al estado; limita la libertad de expresión, cobra derecho de piso y multas por infracciones de tránsito, advirtió el especialista en temas de seguridad, Arturo Arango. Camionetas sin placas, con vidrios polarizados y las siglas CDG (Cártel del Golfo), o calcomanías con el logo de Los Zetas, patrullan las calles de Reynosa y Nuevo Laredo, cobran cuotas a los comercios para dejarlos operar y detienen y multan a los automovilistas que se pasan un alto o circulan a exceso de velocidad, detalló en entrevista.
El especialista alertó sobre el riesgo de que el fenómeno de inseguridad que vive actualmente Matamoros se extienda a otras ciudades, pues el sellamiento de fronteras mediante retenes y operativos no está funcionando.
“Los propios policías federales, en los retenes de la carretera que va de Monterrey a Reynosa recomiendan a los automovilistas que mejor se regresen, porque está muy peligroso’’, destacó, y consideró que Reynosa y Nuevo Laredo “son plazas pérdidas frente al narco’’. Guerra y control los grupos de la delincuencia organizada, que además están en guerra, controlan estas dos ciudades, dónde nadie sale a la calle después de las 19:00 horas, los comercios también están cerrando por la violencia y las extorsiones y la economía se está desplomando, aseguró el especialista. “Reynosa, en los últimos días se ha convertido en un infierno y está mostrando los mismos patrones que en su momento registró ciudad Juárez: Una brutal descomposición social, pues los ciudadanos que no están atemorizados, han sido cooptados por el narcotráfico’’, aseguró.
Arango relata su experiencia en esa ciudad fronteriza, aseguró que Reynosa está experimentando un costoso paro en sus actividades económicas, pues cada día cierran más negocios y la población que puede hacerlo está emigrando a Mc Allen y otras ciudades vecinas de EU. Los enfrentamientos y las balaceras entre estos grupos o con el Ejército y la Policía Federal son algo de todos los días, pero esa violencia no se refleja en los medios de comunicación locales, porque los periodistas están amenazados y tienen prohibido informar, “la delincuencia organizada está imponiendo también límites a la libertad de expresión’’, lamentó el especialista.
En este escenario, dijo, la sociedad civil ha tenido que recurrir a las redes sociales de Internet para evitar las zonas peligrosas. En twitter y otros espacios circulan mensajes y correos electrónicos como el que invita a realizar “turismo aventura’’.
El mensaje incluye detalles como: “12:00 p.m.: Práctica de tiro en las colonias Longoria, Rodríguez, Las Fuentes, donde quiera se puede, no hay problema, ahora con disparo de bazucas, lanzagranadas y más. Duración mínima del acto; 1:45 horas’’.
Arango consideró que esta situación es una prueba más de que la estrategia contra el crimen no está funcionando, pues se ha enfocado en atacar la distribución de droga, que ha sido por décadas la fuente principal de ingresos, junto con otras actividades ilícitas, en las ciudades fronterizas, sin ofrecer a sus habitantes opciones de desarrollo.
Por ello, advirtió Arango, existe el riesgo de que el problema se extienda a otras ciudades de la frontera, pese a la presencia del ejército y los constantes operativos de la Policía Federal.
Alarma estadounidense
Estados Unidos comparte con México sus experiencias en Afganistán para colaborar en la captura de los jefes de los
carteles de la droga, que no difieren demasiado de los cabecillas de grupos terroristas, afirmó este viernes un jefe militar estadounidense.
Los jefes de los carteles “son criminales”, pero “no son muy distintos a un líder de una célula terrorista, como los que nosotros hemos perseguido en Afganistán e Irak”, dijo el jefe del Comando Norte, general Gene Renuart durante un debate en el Centro de Ideas Woodrow Wilson.
Para atrapar a un objetivo como ese, se necesita “contar con una variedad de fuentes de inteligencia” y “actuar rápidamente”.
Los carteles mexicanos “se han vuelto muy sofisticados y queremos compartir las lecciones que hemos aprendido y las herramientas sofisticadas que están disponibles”, dijo el comandante a cargo de las actividades militares en América del Norte.
Renuart señaló que los carteles mexicanos “están adaptando técnicas” usadas por grupos insurgentes y terroristas en sus actividades.
“Si uno cree que organizaciones como las traficantes de drogas ignoran las tácticas y técnicas usadas por terroristas e insurgentes alrededor del mundo, uno seria inocente”, señaló Renuart.
“Ellos saben lo que funciona para lograr la atención”, señaló, aunque aclaró que no se puede considerar a los narcotraficantes como insurgentes porque son simplemente criminales que persiguen “ampliar los mercados” para la distribución de las drogas.
Dentro de la creciente cooperación con México para combatir a los violentos carteles que operan en la frontera común, Estados Unidos debe prorrogar la Iniciativa Mérida de lucha contra el crimen organizado, que vence este año, consideró Renuart.
“Mérida no puede detenerse este año, necesitamos que continúe de alguna manera para que mantengamos el impulso”, dijo.
Mediante la Iniciativa Mérida, un programa a tres años que se inició en 2007, Estados Unidos da a México y América Central 1,400 millones de dólares.
El director de la Universidad de las Fuerzas Armadas de México, brigadier general Benito Herrera, agradeció los cinco helicópteros que ha recibido México mediante ese plan, pero lamentó que haya sido lenta la entrega del restante material que debe recibir el gobierno de Felipe Calderón.