Lucha permanente




* Mario Renato Menéndez Rodríguez, Director General de los POR ESTO!, anuncia la salida de un nuevo diario en Ciudad del Carmen, Campeche

* Logro estratégico, en respuesta a los obstáculos de quienes se han opuesto al desarrollo del Centro Cultural Nuestra América

* A sus 75 años, el Director General de los POR ESTO! anuncia su retorno a las comunidades para recoger directamente las demandas del pueblo

* Solidaria participación profesional de corresponsales de diversos estados del país hacen de POR ESTO! un auténtico diario nacional

* Discurso de nuestro Director General, ante un lleno a tope, quita las caretas a los que se ostentan como luchadores sociales y ofenden a quienes sí han sido víctimas de represión

Ante cientos de personas que acudieron ayer al ya tradicional desayuno de aniversario, nuestro Director General, Periodista Mario Renato Menéndez Rodríguez, expresó ayer lo siguiente:
“Voy a hablarles de lo que hemos avanzado con los periódicos POR ESTO! Está Mérida, está Cancún, está Chetumal y esta próxima semana sale el diario de Ciudad del Carmen (aplausos).
Se hace esto porque hace seis años informé a ustedes mi deseo de crear el Centro Cultural Nuestra América, que empezó a construirse en ese tiempo, en lo que es hoy la parroquia de Santiago.
Pero desde entonces ha habido una serie de bloqueos por parte de aquél que acusamos de vínculos con el narcotráfico, asaltante de tierras de campesinos, no sólo en Quintana Roo, sino también en Campeche y en Yucatán.
Repartieron fuertes sumas de dinero para que POR ESTO! no pudiese continuar la obra del Centro Cultural. Hace seis años se hizo la solicitud y hace apenas un mes se nos dio finalmente el permiso para construir. Creyó este infeliz banquero, que nunca ha sido banquero, que podía frenar el impulso nuestro en la Península de Yucatán.
Fracasó en su intento cuando nos acusó de difamación y calumnia en 1997, hace alrededor de 15 años. El pleito llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos. Pero mientras tanto, todo el Poder Ejecutivo en pleno lo estaba apoyando en México. Cuando digo todo el Poder Ejecutivo, me refiero a todos sin excepción. Y el presidente de aquel entonces, Ernesto Zedillo Ponce de León, no daba la cara, pero tenía a todo su gabinete al servicio de Roberto Hernández Ramírez.
Nada se podía hacer en México, cuando todas las autoridades, en Quintana Roo, y hablo no solamente de las civiles, las militares también, sabían que Roberto Hernández Ramírez introducía hasta cuatro embarques de cocaína pura colombiana a la semana, que llegaban a su isla de Punta Pájaros. Cada embarque traía una tonelada 600 kilos. O sea, que este personaje, que además en aquel entonces era el presidente del Banco Nacional de México, hacía de las suyas. Era el ingeniero financiero de todos los cárteles de la droga de México.
Por eso lo sorprendimos con los pelos de la burra en la mano. Pero no lo hicimos solos. Nosotros acudimos para responder a un llamado de campesinos de Quintana Roo a quienes se les estaba amenazando con quitarles el último reducto que quedaba en sus manos.
Cuando yo les pregunté a los pescadores en qué podía ayudarles para evitar que les quitaran sus tierras, me respondieron: Si usted nos da su palabra de honor le daremos todos los detalles. Fíjense ustedes, desde entonces lo que significaba la palabra de honor. Si el Director General de POR ESTO! daba su palabra de honor, sabían que no había marcha atrás. Y se las di, después de que me probaron ser dueños reales de todas esas propiedades.
Empezó la denuncia, luego de haber repasado y recorrido el litoral y haber sorprendido los desembarcos de cocaína pura colombiana que iban a Punta Pájaros, propiedad de Roberto Hernández. Y de ahí se desperdigaban por la geografía mexicana. La mayoría se dirigía hacia el Norte, hacia Estados Unidos.
Hicimos la denuncia. La respuesta de Roberto Hernández fue en Cancún, en la fiesta de la celebración del aniversario de la Asociación Bancaria de México en donde dijo a toda la prensa: ya verán ustedes cómo se aplasta a una cucaracha. Les digo esto, porque esa cucaracha es la que ha construido y levantado todos esos periódicos (aplausos). En un momento de crisis, cuando no son muchos los que invierten en el país. Y son menos los que invierten en zonas donde el narcotráfico ha sentado sus reales.
A pesar de esto, trabajamos. Y creyó que porque nos habían frenado lo del Centro Cultural, ya esto se silenciaba. No les dije nada a ustedes y hasta hoy estoy hablando, porque ya el periódico sale. Y guardé silencio, ese silencio que molesta y empieza a amargar al periodista que no puede informar sobre algo que no tiene en las manos todavía.
Mientras nosotros detuvimos la construcción, ese dinero, esos recursos que no venían nada más que del periódico. Decía Martí que algunas veces el silencio tiene que ser y así se hizo aquí. Pero hoy ya pueden ustedes ver lo que es el periódico de Ciudad del Carmen. Y quiero decirles que ni un solo centavo ni en el terreno ha intervenido o ha influido cualquier autoridad, federal, municipal o estatal.
Nosotros cuando hemos ido a Cancún, cuando nos instalamos en Cancún, cuando fuimos a Chetumal, ¡nunca recibimos algo del gobierno! ¡Al único periódico que le cerraron todas las posibilidades fue al POR ESTO!
Yo le decía en aquel entonces al ingeniero Mario Villanueva: nosotros vamos a salir adelante y te vas a acordar cuando tú estés abajo, que el único que te va a defender, si estás dentro de la ley, va a ser el POR ESTO! Los demás te van a olvidar. Y a todos les dio lo que ustedes no imaginan. Y el único que se mantuvo firme fuimos nosotros en el POR ESTO!
Llegaba la provocación a este grado: no teníamos ni siquiera un edificio en Cancún. Se obligó a la señora propietaria del predio en donde estaban instaladas las oficinas, porque ni maquinaria teníamos en Cancún. El periódico se hacía acá y era penoso, doloroso pero al mismo tiempo estimulante, que todas las madrugadas, dieciocho camionetas salían de acá con los POR ESTO! de Quintana Roo para su distribución. Y así fue durante once años. Resultó todo ese esfuerzo.
Les quiero decir lo siguiente: cuando viene el enfrentamiento con Roberto Hernández todos nos dieron las espaldas, porque había “maiceado” a demasiada gente.
Al campesino le pagaba 20 centavos, 50 centavos y con mucha generosidad, hasta a 80 centavos el metro cuadrado. Así ha hecho su fortuna este depredador “financiero”.
Nosotros seguimos la pelea. No solamente lo acusamos desde el punto de vista profesional, sino que además nos presentamos ante la Procuraduría General de la República (PGR) y lo denunciamos penalmente.
Una cosa maravillosa: les entregamos a los de la PGR, que en aquel entonces estaba Jorge Madrazo Cuéllar, del PAN, y le llevamos hasta un ladrillo de cocaína pura, 20 kilos, altamente cotizada en el mercado. Era una de las pruebas de que Roberto Hernández se dedicaba al narcotráfico. Había además una tonelada 600 kilogramos en el cuarto donde nosotros entramos, fotografiamos y lo dimos a conocer también, periodísticamente hablando. Por eso nos quiso acusar de allanamiento de morada, pero él mismo se puso la soga al cuello.
Luego le borraron con todo descaro donde decía allanamiento de morada. Yo tengo el expediente original. Pero de nada servía esto. Fuimos más lejos. Nos presentamos como parte coadyuvante de la PGR. Y entonces hubo cambios, y el Ejército se hizo cargo de la PGR, cuando menos en Yucatán.
Antes de denunciar a Roberto Hernández, me reuní con el Comandante en Jefe de la X Región Militar de entonces. Cuando me vio entrar sonrió. El sabía que nosotros habíamos estado allá. Pero por el Poder Ejecutivo Federal, la entrada del Ejército a la propiedad de Roberto Hernández era imposible.
¿Qué nos decía esto? La complicidad del narco con el Poder Ejecutivo Federal se puso de manifiesto cuando este caso se llevó a la Corte de Justicia de Estados Unidos. Y se llevó allá porque la Universidad de Columbia me invitó a dar unas conferencias para que les explicara lo que era el narcotráfico institucional y lo que era el narcotráfico no organizado. Esto quiere decir que hay narcotráfico permitido, pero permitido porque lo necesita Estados Unidos para abastecer a sus 25 millones de adictos que hay en ese país. Porque si no tienen la droga empiezan las matanzas en Estados Unidos. Si de por sí suceden, imagínense lo que ocurriría de no haber esta droga allá.
Pero también está el no organizado. El mexicano decía, la DEA, el FBI o la CIA se van a llevar todas las utilidades. Nosotros también tenemos derecho a nuestras utilidades.
Y entonces empiezan a surgir los cárteles de las drogas de mexicanos, que es el no organizado. Y cuando se abre el combate al narcotráfico, en realidad se combate a quienes no están organizados, a los que no tienen el permiso, a los que no tienen el estímulo para llevar a cabo sus operaciones.
Roberto Hernández estaba en aquel entonces vendiendo Banamex, el que finalmente vendió en 12 mil 500 millones de dólares, por los cuales no pagó un solo centavo de impuestos. Todo ese dinero lo obtuvo robando al pueblo de México. Y nosotros defendiendo al pueblo de México.
El POR ESTO! seguía creciendo en silencio. Entre paréntesis, ¿saben a qué grado llegaban las ofensas que nos decían? En el predio donde estábamos teníamos las dos plantas y colocaron un anuncio grande donde decía: en venta. O sea el POR ESTO! estaba en venta. A ese grado llegaban las ofensas.
Por cierto, Mario Villanueva no sabe cómo agradecernos que lo estuviésemos defendiendo desde el principio, aunque había muchas irregularidades, también hay que reconocerlo.
El último mes le dije: ¿cómo es posible que ustedes nos impidan comprar un pedazo de tierra donde sea para instalar el periódico. Mario Villanueva nos dio en aquel entonces, cuando Cancún no se había desarrollado como hoy, un pedazo de selva, que alarmó a mi hijo, que se preguntaba qué íbamos a hacer allí. ¿Vamos a llevar monos, vamos a llevar tigres?
Yo le contesté: nada más dime quién está al lado, quién es el dueño del terreno de al lado. Y me dice: la guarnición militar. ¡Excelente! Ya nos protegen allá. ¿Y enfrente? El tecnológico que se va a abrir. Estudiantes, ¡magnífico! Estudiantes de un lado y el Ejército del otro lado. No hay gobierno que resista, así es que vamos a instalarnos allá. Y allí se construyó en Cancún. Sin un centavo de nadie.
Y el pleito sigue. Para poder llevar a cabo la operación de compra venta de Banamex, Roberto Hernández tenía que aclarar lo que yo dije en la Universidad de Columbia. Y entonces me demanda. Él pensaba que era difícil que nosotros obtuviésemos el dinero necesario para una defensa de esa naturaleza. Allá cobran hasta 5 mil dólares la hora.
Todavía hubo la gentileza –hoy lo puedo decir— de amigos del Tribunal Superior de Justicia que me fueron a visitar y me dijeron: Te tienes que salir de Yucatán, de México. Hay la buena disposición de ayudarte con pasaportes especiales, etcétera.
Y yo le pregunté a este magistrado que me fue a dar el recado: ¿dónde estabas Jorge Luis el 2 de octubre de 1968? Se puso a pensar y me respondió: pues estaba yo contigo, ¿Y me viste correr a mí? Pues no. Pues no voy a correr ahora y menos por un infeliz como Roberto Hernández.
Y fue la suerte. Por eso un día le pregunté a mi madre: Madrecita linda, dime porqué no me han matado. Y ella muy serena, seria, se vio el vientre y me dijo: Hijo, desde que te llevaba aquí, todas las entidades astrales te protegen. Y es cierto, porque todavía estoy vivo (aplausos fuertes y extendidos).
A final de cuentas, ganamos el juicio gracias a que contratamos a uno de los abogados más famosos de Estados Unidos, que fue uno de los primeros que participaron en las brigadas llamadas Venceremos. Llegó a Cuba en 1972 y pidieron al gobierno, a Fidel, que mandara a alguien que les explicara cuál era la situación de América Latina, cuál era la posición de Cuba frente a América Latina.
Ese día, a las siete y media de la noche, se presentó un joven –en ese entonces era joven, en 1972- y les di una charla que se demoró hasta las seis y media de la mañana. No les estoy asustando ahorita (risas).
Entre esos que asistieron con la brigada Venceremos estaba el abogado que me estaba llamando para ofrecerme sus servicios solidariamente. Y me llamó la atención. Le pregunté: ¿Por qué me quiere usted defender? Bueno, venga usted a Nueva York y aquí se lo explicaremos. Yo le dije que no tengo dinero y por eso le pregunté cómo puede interesarse en este caso. Venga usted a Nueva York y aquí discutimos eso, insistió.
Fui a Nueva York y me dice: estoy agradecido desde esa plática que nos dio en La Habana en 1972. Vean las cosas que suceden y que uno no espera. Él ganó el pleito.
Quiero decirles que Roberto Hernández está calificado por la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos de narcotraficante. Así, con todas sus letras. Y además, está establecido que quien se apoye en las acusaciones del periódico POR ESTO! y concretamente de su Director General, contará con la ayuda, el apoyo de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos. Y ahí se acabó el pleito con Roberto Hernández, porque no se volvió a meter conmigo. Pero sí, bajo el agua, quiere seguir tratando de evitar cualquier progreso de POR ESTO!
Ya ven ustedes, intentó perjudicarme con el Centro Cultural y creyó que no íbamos a reaccionar, creyó que no íbamos a trabajar. No solamente seguimos trabajando, sino que ahora sale un poderoso periódico que Ciudad del Carmen no ha tenido. Y aquí está el responsable, el que se va a encargar como coordinador: Cuitláhuac (aplausos). Es evidente que el siguiente saltito muy próximo es Tabasco. Pero vamos a dejarlo al tiempo por ahora (aplausos más fuertes y prolongados). Cuitláhuac en Ciudad del Carmen. Francisco en Chetumal (aplausos). Y ahí tienen ustedes las oficinas del POR ESTO! con su maquinaria (enfatiza), su rotativa de ocho unidades, la de Mérida 16, en Cancún 9 y la del Carmen 12.
No hay nadie en México, se los digo con absoluta autoridad, que se atreva a dar un paso como el que hemos dado nosotros (aplausos), sobre todo, siempre para servir, no para servirnos (más aplausos).
Yo veía eso y empezaba a recorrer hace 21 años, cuando todavía no habíamos salido y hoy en la madrugada lo estábamos recordando con los compañeros que vinieron de distintos estados de la República, igual que el año pasado. Sólo que hoy repitieron dos.
En aquel entonces hacían hasta lo imposible por evitar que salga el periódico. Decían que duraría un mes, tres meses, seis meses, que era lo que más nos daban. Zorro (José González) entró a Alcohólicos Anónimos y supo lo que son seis meses de trabajar duro. En POR ESTO! hay varios grupos de Alcohólicos Anónimos que son muy populares y son los mejores trabajadores.
Le decía: ¿te acuerdas de aquellos tiempos? Eran cuando no se les podía pagar la semana. Como no se les pagaba, tres o cuatro mujeres creían que sus maridos les estaban pasando el dinero a otras mujeres (risas). Yo tuve que explicarles que no había dinero y de la morralla conforme iba entrando, así se iba pagando. Que me digan, ¿quién se las rifa así? ¿Cómo se da una pelea en esas condiciones?
Esto sucede cuando uno cree en lo que hace. Y es aquí donde entra la diferencia del periodismo auténtico. Nunca, nadie, en la ciudad de México, se ha solidarizado con ninguna de las campañas que hemos desarrollado contra el poder central. Silencio total. De Roberto Hernández nunca se publicó una sola línea.
Amigos míos que venían dizque para solidarizarse, para que yo los ayudara, hasta uno hoy navega con bandera de izquierda. Venían y me pedían ayuda porque querían solidarizarse con el POR ESTO! Se les daba todo. Y cuando se les decía mejor vayan ustedes al litoral quintanarroense, vivan esta experiencia y luego transmítanla. No, nos basta con tu palabra, decían. Inclusive fueron a la X Región Militar y le preguntaban al General; él respondía que todo eso se publicó en POR ESTO! Tome usted el POR ESTO! y cítelo. Yo inclusive he hecho declaraciones y de ahí pueden transcribirlas para utilizar.
Después de toda la faramalla de varios días de estar dizque trabajando, se regresan a la ciudad de México y nunca se publicó una sola línea. Aquel que creía yo que era compañero, se embolsó CUARENTA MILLONES DE PESOS por no publicar una sola línea. Esos 40 millones de pesos venían por su comisión publicitaria. Le entregó Roberto Hernández 150 millones de pesos en publicidad. Y así es como ha combatido el POR ESTO! desde entonces.
Aquí también lo repartía entre personas que se cree que están vinculadas con la defensa del movimiento democrático. Falso, totalmente falso. Fueron los obstáculos que nos pusieron acá. Y gracias a que el Ayuntamiento de Mérida se manejaba con mucha propiedad –no lo estoy diciendo porque aquí está la candidata al Senado de la República (aplausos), pero gracias a que el departamento se manejaba con absoluta honradez, se logró a fin de cuentas convencer a las autoridades federales para que diesen su autorización para la construcción del Centro Cultural.
Con nosotros está precisamente el arquitecto que no tenía ni idea de lo complicado, de tanto problema, tanta agresión, tanta anticonstitucionalidad contra el POR ESTO! Pero lo que más admiro en él, Ricardo Elías (aplausos), a pesar de todo se fletó con nosotros, peleó con nosotros y se involucró a tal grado que sacó adelante el proyecto también.
Hasta dónde han llegado para frenarnos. He dicho entonces lo que es el periodismo auténtico. Uno dice periodismo auténtico, sí, porque no existe periodismo en México, con excepción de algunos periódicos, donde los jóvenes, hombres y mujeres, se han rebelado y no han tolerado la orden de silencio.
Como ellos no pueden publicar en sus periódicos, escogieron el POR ESTO!, porque sabían que aquí sí se publicaba. Y empezaron a hacer realidad lo que ningún periódico de México, un periódico nacional, como se reconoció en el Congreso de la Unión. El único periódico nacional que hay en México es el POR ESTO! Y es nacional gracias a estos compañeros que están aquí, que les suplico que se pongan de pie para que los conozcan (aplausos fuertes y prolongados, con los periodistas visitantes de pie).
Alejandro Ruvalcaba Casillas es fotógrafo de un periódico muy importante que curiosamente forma parte de la Asociación de Periódicos de los Estados, donde están mis parientes. Y sin embargo, trabaja con nosotros, pero quiero decirles que a las tres de la mañana, en medio de un tiroteo en Jalisco, en un ejido, me está llamando por teléfono y me dice: ¡Aguánteme, aguánteme! Estoy aquí, en medio de un tiroteo. Y nos pone a nosotros en tensión. Nos llega la fotografía a las cuatro y media de la mañana o cuarto para las cinco, un poco tarde, pero se las publicamos, porque hay un riesgo de por medio y hay que reconocer ese esfuerzo. ¿Y creen ustedes que por ese trabajo pide un sueldo de fábula? No, es solidaridad toda. Es identificación plena con el trabajo de POR ESTO! Ese es el mérito que tienen todos y cada uno de ellos.
Alguien que también es maravilloso para el director de este periódico es José Luis Díaz Pérez, de la agencia Esquema de Michoacán. Uno es Jalisco, el otro es Michoacán. Donde la feria de fuegos artificiales es verdaderamente asombrosa. Y lo oye uno hablar y parece que estoy escuchando al pastor Abuxapqui o al pastor Estrella. Todo corazón, toda entrega, todo profesionalismo y aquí estoy para lo que sirva (aplausos y gritos de ¡bravo!).
Una dama que por primera vez viene aquí. Nubia Uriarte Montoya (aplausos nutridos). Es emocionante, es conmovedor, sobre todo para un periodista que no dice hagan esto, hagan lo otro. Yo se los mostraba a ellos. Yo le pido que hagan, ya lo hice yo y un poquito más violentamente. Les he mostrado el recorrido por la revista Sucesos para todos, por la revista POR QUÉ?, y POR ESTO! como revista. Yo les estoy sumamente agradecido por esa solidaridad que manifiestan hacia POR ESTO!
David Castañeda Valdez, de Zacatecas. Están los balazos como dicen en Cuba, satos. En todos lados. A veces lo delata el nerviosismo y le digo, tranquilo, están en Mérida. Que no lo oiga Saidén porque se pone muy entusiasmado él (aplausos). Pero lo que quiero decir es que estos compañeros han trabajado, con una entrega, con un espíritu de entrega extraordinario.
Felipe Rodríguez Maldonado, de Vanguardia (aplausos). Alejandro Segura Malacara (aplausos). El nos contaba hasta qué grado había llegado la descomposición en el Norte. Los niños iban a ver dónde había un combate, un fusilamiento, unos descabezados, colgados del puente o unos descuartizados.
Esto nos lleva a algo que quiero transmitirles. Se habla de que hay fotografías espeluznantes. ¿Y por qué se publican? Para que abran los ojos en Yucatán. Para que sepan agradecer lo que tienen. Para que no les ocurra lo que está sucediendo hoy en los estados de donde ellos vienen. Se siente la tranquilidad de Mérida. Caminan por las calles de Mérida y se siente diferente. Me decían que después de las seis de la tarde se encerraban y ya no salían.

Compañeros periodistas que
hacen trabajo de campo

Hay un periódico que se publica en Veracruz, Notiver, que nos dio la exclusiva de los 36 ejecutados. Estaba prohibido terminantemente a toda la prensa nacional la publicación de este suceso. Todos los cuerpos tirados en una avenida. Notiver se ha solidarizado con nosotros en todas y cada una de las acciones que han sido ocultadas.
Y aquí entro para hablar de la prensa nacional. Quítense de la cabeza esos términos. Ninguno de los periódicos que se publican en el Distrito Federal, como Excélsior, La Jornada y Reforma tienen circulación nacional. Todo es una gran mentira, una farsa. Ningún periódico que se hace en México hace periodismo auténtico. Esto quiere decir que el periodista acude al escenario y entra al escenario, escarba en el escenario, se las rifa en el escenario. ¡Eso es lo que hacen nuestros compañeros! (aplausos) Y eso es lo que hace el POR ESTO!, el primer periódico de la República Mexicana (más aplausos).
Nos enorgullece que traten de ocultar todo lo que POR ESTO! denuncia. Pero vean ustedes, el periódico se lee como pan caliente en Internet. Y aquí hay diputados y senadores que pueden decir qué opinan en el Congreso de la Unión los representantes de Jalisco, Coahuila, Durango, Veracruz o de Tamaulipas, que dicen: nos enteramos por el POR ESTO!
Y se enteran por estos periodistas, que sí van al campo, estos periodistas que sí hacen trabajo de campo. En México no hay nadie que haga ese trabajo. Son muy contados los periodistas que lo hacen. Quiero que sepan algo: ellos sí lo verificaron.
No hay un solo reportaje publicado en México con nuestra firma, ni durante el tiempo que estuvimos en SUCESOS ni durante el tiempo de POR QUÉ? ni durante el tiempo del POR ESTO! como revista. Uno no encuentra ni en hemerotecas ni en centros de investigación ni en bibliotecas, en ningún lado encuentran la revista POR QUÉ? ni SUCESOS cuando fue dirigida por el Director de POR ESTO!
No exagero. Se decretó la muerte profesional y física del Director del POR ESTO! Por eso mi madre dice: todas las divinidades astrales te protegían desde entonces.
Por ejemplo, qué siente el periodista Director de POR ESTO! cuando escucha lamentos, llantos, el chechoneo tan vulgar, tan pedante. ¡Me golpearon, represión en Mérida, porque les dieron una bofetada! ¡No tienen idea de lo que es represión! ¡Le faltan al respeto a los que sí han sufrido la represión! (Prolongados y fuertes aplausos)
Hay cosas que todavía no se han publicado pero que van a salir. ¡Nunca, ni un solo campesino, ni un obrero, ni un trabajador de la ciudad, se atrevió a delatar al hoy Director General de POR ESTO! en el pasado. Nunca, a pesar de las torturas y torturas en serio, torturas como las que les hicieron a mis hermanos. ¡Esas sí eran torturas! Y no hablaron.
¿Saben en quién se apoyó Luis Echeverría Álvarez para echarle unos años al hoy Director del POR ESTO!? En cinco yucatecos, cinco que presumían en la UADY que eran muy valientes, de izquierda, revolucionarios. Lloraban sin que se les tocara un pelo. Esos son los que hoy gritan todavía, los que gritaban en la Glorieta de la Paz, los que gritan aquí en el centro. Como dice López Obrador, a mí también me gritaban cuando era Jefe de Gobierno y estaba yo construyendo los periféricos. También se rebelaban en contra mía.
Pero basta con que lo haga un yucateco, de buena fe, que quiera ver a su Estado progresar, para que la caballería completa se lance contra él. Ahí tienen ustedes a “Tamalito”. Yo le digo así, pero es Caamal, el presidente de la Coparmex, que se pone a injuriar a las autoridades. ¡Y este Caamal se está haciendo millonario con el Gobierno del Estado! (aplausos).
La hipocresía, el cinismo, la simulación es una característica de no pocos empresarios de Yucatán, para no hablar de otros sectores sociales.
Más de cien millones de pesos se embolsó “Tamalín” el año pasado, diciendo que estaba sufriendo porque el gobierno lo estaba presionando, pero bien que agarró el dinero con los tamborcitos, ¡bien que ganó!
Pero escuchen: el 50% de su planta laboral, como publicó POR ESTO!, se vino abajo, mientras él estaba embolsándose millones de pesos. ¡Esos son los hipócritas a los que POR ESTO! no tolera! ¡No les permite que sigan al frente de nada! Y por eso los enfrentamos. No es un problema ideológico, no. ¡Es un problema de principios!
Este es un Estado donde la simulación, el oportunismo, la desvergüenza y el cinismo han sentado sus reales. Cuando yo les hablo de esta actitud es que quiero decir algo. Al estar en nuestro escritorio estamos nutriéndonos de información y mientras más llega la información, la irritación se va acentuando, se agudiza, empieza uno a perder el sentido del equilibrio, no el equilibrio para tratar a la gente, no. El equilibrio con uno mismo. Es el silencio que va destruyéndolo a uno. ¡Eso es lo que a nosotros nos está ocurriendo! Y tenemos que guardar silencio muchas veces, porque nosotros tenemos un Estado que es muy diferente a los demás de la República Mexicana. Y de eso se están aprovechando algunos vivales.
No estoy hablando de priístas, no estoy hablando de panistas, no estoy hablando de petistas, de perredistas o la mar y los pescaditos. Estoy hablando en lo general, porque todos estos militantes a los que hago referencia se dan la mano y de besitos en la oscuridad (aplausos).
No hacen política porque estén interesados en proteger a Yucatán. No entran a los partidos para luchar por los derechos de los que menos tienen. ¡Entran para robar, para asaltar, para depravar, para eso entran! (aplausos)
Ya son dos las excepciones que confirman la regla.
Si este pueblo permanece callado más tiempo, a este pueblo puede ocurrirle lo mismo que hoy están padeciendo los de Monterrey y Guadalajara, los de Veracruz y los de Acapulco. Por eso les estoy publicando las fotos que realmente impactan a la vista, para que se den cuenta de lo que tienen, para que se den cuenta que no pueden permanecer como islas.
Cuando habla POR ESTO! de la unidad no habla en términos abstractos sino va a lo concreto, a lo que debe ser la democracia participativa, donde los problemas de uno son los problemas de todos y donde entre todos debemos resolver los problemas.
Ya se ha perdido el sentido de la palabra, el honor, la dignidad. Se los digo de corazón. Estamos a un paso de que suceda lo mismo que en Monterrey, que cuando se les dijo allá, la preocupación que había desde aquí, de que los chicos malos de Tamaulipas estaban entrando a Nuevo León, que los chicos malos de Sinaloa estaban entrando a Monterrey, que los chicos malos de Chihuahua ya estaban en Monterrey y que era un cóctel muy peligroso.
Decía uno de los grandes magnates: don Mario, es una exageración. Estamos blindados –parece que lo estoy escuchando— y ya vieron el blindaje que tienen. Están llorando. Lo que no supieron defender, ahora lo lloran.
Nosotros podemos como periodistas manejar la información hasta donde el límite permite para no alterar los espíritus. Pero quiero decirles que estamos llegando a la raya y no les estoy exagerando. Aquí está Francisco Calero (ex jefe de la Policía Municipal, cuya mención produce aplausos), me dice que es preocupante el problema del narcomenudeo y la drogadicción en la juventud. El padre Kemp tenía otro trabajo, pero iba a venir aquí, iba a reafirmar lo que estoy diciendo.
La responsabilidad, ¿de dónde parte? De los hogares, de las familias. No hay comunicación entre padres e hijos. Hay que pensar seriamente esto. Hay que pensar en el diálogo, hay que pensar cuadra por cuadra, analizar el problema y participar todos juntos en la solución de esos problemas, porque después va a ser imposible.
Nadie podía imaginar que en el centro de Guadalajara iban a empezar a volar y a incendiar los camiones de toda naturaleza y a desquiciar el tráfico y a presentarse los cadáveres. Y ya está allá el conflicto del narcotráfico.
Cuando se hablaba de Cancún, se hablaba de Quintana Roo, cuando se les advertía lo que estaba sucediendo, ahora les toca afrontar el problema. Y lo está haciendo, pero me imagino que les está costando mucho trabajo y entrega.
Aquí en Mérida al tomar las medidas de seguridad, en seguida empiezan a gritar, califican de asesinos a los policías que abren fuego después de un recorrido por toda la costa y el periférico, hasta empatarse con un narco completo, intoxicado hasta los dientes. Y no se ponen a pensar en el daño que hubiera ocasionado ese contaminado a muchas familias. Pero ahí van, contra el Estado. Ahí van contra la policía. Y curiosamente, esa es la primera vez que como Director puedo observar que hay una unidad de acción organizada en los sectores de las policías, lo que ha evitado muchos problemas.
No tienen ellos la solución, la fuerza no es la solución, pero cuando menos está frenando. ¿Pero por cuánto tiempo pueden frenarlo? La solución no es de carácter represivo. La solución está en la educación, en los empleos, en la solidaridad, que aprendamos a ser solidarios. Aquí están las respuestas a los problemas. En la creación de empleos, no en suprimir empleos.
Y les voy a decir otra del POR ESTO!: el 35% de los que iniciaron siguen con nosotros. Nunca ha habido recortes en el POR ESTO!, ni en los peores momentos. Se habla, se conversa, se les explica. Pero si no hay confianza, si no hay credibilidad, si no hay el ejemplo de los que están arriba es inútil cualquier esfuerzo que se pueda hacer.
Se habla con el ejemplo, ténganlo presente. Y el ejemplo empieza en casa. Si el hijo ve descarrilado al padre, si el hijo ve que el padre golpea a la madre, no esperen ustedes que mañana sea un buen padre. Pero pregunten por qué ocurre. ¿Cómo es posible que no se preste atención? Porque la crisis ha destruido hogares. Trabaja la mujer, trabajan los hijos y no hay comunicación. Si además tenemos el twitter menos.
Y del twitter les quiero hablar porque ayer me dieron el susto por el nieto de Alberto Híjar. Me dice: oye, está muy mal tu twitter. ¿Mi twitter? ¡Si no tengo twitter! Yo ni celular tengo. Y me dice: no, no, hay un twitter. Y le pregunto a mi hija. ¿Desde cuándo tenemos twitter nosotros? Y la sorprendo a ella. Nosotros no tenemos twitter. Le digo: mañana mismo estás poniendo un cuadro donde diga que POR ESTO! no tiene twitter ni ha tenido twitter. Pero se pone. Lo que habrán dicho de nosotros en el pasado. (Risas) Es un problema. Es serio. Porque el enemigo se cuela por todas partes. ¿Por qué están desesperados porque el POR ESTO! dé a conocer sus notas. Quieren que uno ponga sus notas cada 5, 10, 15 minutos uno ponga sus notas, porque hay una partida de huevones que se dicen periodistas, que no los son y que están esperando las noticias de POR ESTO! para poder usarlas (fuertes aplausos). El trabajo quieren que lo hagamos nosotros y ellos desde su escritorio y jugando al twitter y otras cositas. Entonces se ponen a hacer periodismo. No, eso no es periodismo.
Estoy yendo hacia algo con lo que voy a cerrar en breve, porque ya me llegó también esa intranquilidad por el silencio que uno tiene, que son muchos años, pero tengan cuidado. Hay cosas muy positivas, pero hay algo que se pone en práctica no para ser positivos sino para ejercer el control de las mentes, sobre los jóvenes, aislarlos y evitar la unidad de acción organizada, que enfrente la problemática nacional e internacional en momentos críticos que los jóvenes están viviendo.
Ustedes ven la obsesión que hay por el twitter. Y la enajenación que va para arriba. No tienen tiempo para pensar lo que está sucediendo, no tienen tiempo para analizar lo que están recibiendo. Y el veneno va entrando más rápido de lo que se imaginan. Y van a llegar momentos en que ya no nos entendamos ni los unos ni los otros, porque son idiomas diferentes. Vean los mensajes que se lanzan. Yo no entiendo. He pedido que me den una relación de mensajes de equis personas y empiezo a leerlos y pregunto qué quiere decir esto. Empiezan las faltas de ortografía, empieza a perderse el dominio sobre el idioma.
Profesionales que cometen errores gramaticales infantiles porque ya no leen. Lo veo cuando llegan los muchachos que aspiran a ser reporteros, colaboradores, etc. Los sometemos a las pruebas más elementales y no las pueden pasar. Y eso es grave.
Ahora, yo estoy hablando fundamentalmente de la ciudad de Mérida. Piensen en cómo está el interior del Estado. La Secretaría de Seguridad Pública no dispone del personal ni el equipo necesario para vigilar y tener un control sobre todos y cada uno de los 106 municipios y las comisarías. Imposible. A veces lloran. Vean, se le está cayendo el pelo a Saidén. Lo preocupa mucho eso.
Piensen en todos esos muchachos que se fueron a Estados Unidos en busca del sueño americano y que han regresado sin dinero y con los vicios de allá. Vean Oxkutzcab, vean Ticul, vean Peto, vean Valladolid, vean todo el Oriente y vean la ciudad de Mérida y sus comisarías. Vean cómo ya empezaron a darse hechos de sangre con armas de fuego, ya no sólo armas blancas.
Se requiere una mayor inversión, una mayor atención, pero no lo esperen todo del gobierno. Es necesario que cada quien asuma su responsabilidad. No encuentren justificación ni la busquen. Ponte a hacer lo que te corresponde hacer.
Y aquí viene lo que les voy a decir. ¡Ya no resisto detrás del escritorio! Y a partir no de este sábado, sino del siguiente reanudo las visitas al interior del Estado! ¡Vamos a enfrentar el problema! (larguísimos aplausos y comentarios de aprobación). ¡Vamos a enfrentar el problema en el lugar de los hechos! ¡Que nos diga el pueblo como nos lo decía antes! ¡De manera abierta, sin tapujos! Cuando acusaban al marido o acusaban al corresponsal o cuando felicitaban al alcalde. Pero ya es hora de responder.
La política es un arte. La están prostituyendo. ¡Hay que ir al pueblo! ¡Estar con el pueblo! ¡Conocer al pueblo! ¡Vivir lo que vive! Y ver cómo se puede mantener con lo que tiene. Para poder buscar soluciones, no él o ella, ni yo solo. Todos juntos, todos en su centro de trabajo. Es hora de reflexión. Les estoy tocando con mucha fuerza. Es hora de reflexión antes de que sea demasiado tarde. No hay pretextos. Tenemos una deuda muy grande con nuestros antepasados. Tenemos una deuda muy grande con el presente. No dejemos al futuro que nos ejecute. Piensen en eso.
El diario POR ESTO! ha dado fe de estar decididamente al lado del pueblo. Nos podemos equivocar y nos hemos equivocado, pero somos los primeros en reconocer nuestros errores. Y siempre lo he dicho. El error es un momento histórico de la verdad. Y la verdad es un proceso relativo, donde todos debemos de participar. Querámoslo o no.
Yo les invito a que presten atención al problema que hoy se está viviendo con el narcomenudeo. Yo les invito a que resistan el plata o plomo. Yo invito y apoyo esa unidad de acción organizada de los cuerpos de seguridad del Estado. Por primera vez veo que lo federal se conjuga con lo estatal y con lo municipal, con todas las limitaciones habidas y por haber.
Los civiles tenemos el deber de participar también. No exijamos en hora de elecciones lo que no hemos sido capaces de ir trabajando durante todos los días del año (fuertes aplausos).
Seamos lo suficientemente hembras y varones para responder al reto y defender esta tierra. Hay que luchar todos juntos. Si se equivoca uno, ayúdenlo. ¡Ayudémonos entre todos! ¡Dejen de lado el cinismo! ¡Dejen de lado la simulación! ¡Dejen de lado el oportunismo! Pero sobre todo, ¡dejen de lado la cobardía!
Hay que responder en este momento a la exigencia del pueblo de Yucatán, de México entero. Nos estamos perdiendo en vanidades. Que si fulano de tal tiene el pelo alto o que si otro no tiene pelo, que si esto, que si lo otro. Parecemos verduleras.
Empeño mi palabra, ya la empeñé hace mucho tiempo y la he cumplido, pero la empeño con mayor fuerza a los 75 años para que tengan presente que este periódico, el POR ESTO!, no se relega. ¡Va adelante! ¡Y para atrás nunca, ni para tomar impulso! Gracias (aplausos prolongados).



 
¡Pronto tendremos nuevas encuestas para usted!