jul
06
2008
Today
  • Advertisement
  • Advertisement

Buscar Noticias en PorEsto!


 

Sindicación

eXTReMe Tracker

Encubrimiento y proteccionismo PDF Imprimir E-Mail
viernes, 11 de abril de 2008

* Manipularon a testigos para presentar pruebas que los jueces tomaron como buenas para lograr la libertad de los uniformados * En el 2004 ya le habían perdonado la vida * Los juzgados quedaron atrapados por la doble información que generó la Dirección de Seguridad Pública Municipal

 De la Redacción

 

Encubrimiento y proteccionismo rodean a los policías municipales acusados y luego liberados por la ejecución de David Barrita y su pequeño hijo menor de edad, debido a que elementos policiacos solaparon por orden superior las acciones de sus compañeros.

A David Barrita (a) “El Chiapaneco” ya le habían perdonado la vida en el año 2004, pues fue señalado como uno de los principales narcodistribuidores de la Región 218.

Sólo que su sangrienta ejecución cimbró a la sociedad cancunense porque las ráfagas de plomo que le disparó el comando de sicarios, también las recibió su pequeño hijo Kevin de 7 años de edad.

La ejecución ocurrió la noche del sábado 17 de febrero, sobre la avenida 127 de la privada Santa Cecilia (fraccionamiento La Guadalupana), cuando David Barrita circulaba a bordo de la lujosa camioneta de la marca Mazda, con placas de circulación UVK-2837.

La brutalidad de la ejecución quedó de manifiesto porque fueron 44 impactos calibre 7.62 los que fueron disparados.

David Barrita era y fue conocido por sus oscuras acciones ligadas al lucrativo negocio del narcomenudeo.

Actividad delictiva que siempre gozó de la protección y la impunidad que le brindaban las narcocuotas que pagaba a policías municipales.

Esas cuotas que se entregaban de forma periódica, las realizaba a elementos policiacos activos que uniformados y a bordo de sus patrullas acudían de forma cínica a plena luz del día a cobrarle.

Es ahí donde son señalados cinco policías identificados como Cutberto Nolasco Jerónimo, Cruz Francisco Tun Pech, José Angel Olán Romero, José Antonio Bautista Morales y Daniel Almeida Jiménez.

Fueron acusados, detenidos y encarcelados por privación ilegal de la libertad, secuestro, negligencia en el desempeño de sus funciones y homicidio calificado.

Todo ello por su vinculación con el crimen organizado y la sangrienta ejecución de David Barrita y su hijo.

Sólo que tras ser encarcelados el martes 1 de marzo recuperaron su libertad.

Tanto los jueces de Distrito como del Juzgado Penal, prácticamente los liberaron como “inocentes”, pues por falta de pruebas y elementos fueron liberados.

Lo grave del caso es que los juzgados quedaron atrapados por la doble información que generó la Dirección de Seguridad Pública Municipal. Porque manipularon a los testigos y las pruebas que los jueces tomaron como válida y les permitió obtener su libertad a los narcopolicías, señalados de cobrar sus cuotas en las “narcotienditas”.

 

 

 
< Anterior   Siguiente >

Noticias en Videos

===============

Policías de León aprenden a torturar dejándose torturar
===============

Otro video de los Policias de Leon torturandose
===============
Ver Mas Videos PorEsto!

 

Email PorEsto!