| El ocaso de un cacique |
|
|
|
| domingo, 11 de mayo de 2008 | |
|
Reportaje
Rogaciano Alva, hasta hace poco líder de la Unión Regional Ganadera de Guerrero, amasó fortuna y poder con base en actividades que ninguna autoridad ha investigado, entre ellas Oriundo de Chaveta, una ranchería serrana, Rogaciano escapó de decenas de sicarios que lo buscaban para ejecutarlo. Al final dejaron una estela de 17 muertos en Iguala y Petatlán, entre ellos sus dos hijos varones, Roosvelt y Alejandro. Su hija menor (adoptiva), Ana Karen, fue raptada por el comando y no se sabe nada de ella... Ligado a Rubén Figueroa, Rogaciano Alva Alvarez encarna con exactitud la figura del cacique: ha sido líder de los ganaderos del estado en los últimos 15 años, mantiene el control clientelar de los programas sociales en la región de la Costa Grande e influye en el reparto de las candidaturas de su partido, el PRI. Alrededor de él se han tejido rumores sobre su relación con el narcotráfico y su gusto por hacerse justicia por mano propia, con la complicidad de jefes policiacos y militares. Ahora se le investiga por la presunta autoría intelectual del asesinato de la defensora de los Derechos Humanos, Digna Ochoa, el 19 de octubre de 2001. Ex alcalde de Petatlán, Alva salió ileso de anteriores ajustes de cuentas entre los dos cárteles con mayor presencia en el Estado: el del Pacífico y el del Golfo. Hace nueve años le mataron a su hermano René, deuda que -como dice un corrido sobre él- cobró a su manera. Pero el fin de semana pasado la respuesta fue directa. Alva Alvarez, de 55 años y oriundo de Chaveta, una ranchería serrana de este municipio, escapó de decenas de sicarios que lo buscaban para ejecutarlo. Al final dejaron una estela de 17 muertos en Iguala y Petatlán, entre ellos los dos hijos varones del ganadero, Roosvelt y Alejandro. Su hija menor (adoptiva), Ana Karen, fue raptada por el comando y no se sabe nada de ella. A pesar de que en los municipios donde se cometió la masacre hay soldados, el ejército no participó en la persecución de los responsables ni en posteriores operativos con las corporaciones estatales y municipales, así como la Policía Federal Preventiva (PFP). En cambio, apenas el 8 de mayo pasado miembros del ejército y de la PFP fueron denunciados por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan por allanar viviendas y detener ilegalmente a indígenas de la comunidad de La Cortina, en Ayutla de los Libres.
Violencia desatada Serena y sin derramar una lágrima, Arminda de la Cruz, que ha sido mujer de Rogaciano por 35 años, cuenta que la medianoche del 2 de mayo su marido le avisó por teléfono que hombres armados mataron con ráfagas de fusiles AK-47 y R15 a siete de sus compañeros de la Unión Regional Ganadera, en pleno zócalo de Iguala, sede del 27 Batallón de Infantería. El reporte policiaco dice que se recogieron 80 casquillos percutidos. "Nunca imaginé que vinieran a buscarlo hasta Petatlán", continúa Arminda, vestida de negro y con sandalias blancas. Es lo primero que se piensa al comprobar que su casa está a unos cien metros de la Comandancia de la Policía Municipal y a 300 de las instalaciones del 19 Batallón de Infantería. De la Cruz recuerda que antes, el 13 de agosto del 2006, Rogaciano sufrió un atentado en la carretera de Lázaro Cárdenas a Zihuatanejo. La camioneta Hummer en que viajaba con un grupo de familiares fue "rafagueada" desde un auto en movimiento. El chofer sacó la camioneta de la carretera para evadir los disparos y los ocupantes salieron ilesos. Dos días después, en una entrevista para el diario El Sur, Alva Alvarez responsabilizó del atentado a policías preventivos de Lázaro Cárdenas, Michoacán, quienes según él lo siguieron en patrullas todo el tiempo que permaneció en ese municipio. Sin embargo, se negó a interponer una denuncia penal así como a reclamar su vehículo con sus pertenencias. Al día siguiente de ese atentado unos individuos atacaron la casa de Gregorio Orozco, entonces director de Seguridad Pública de Lázaro Cárdenas, e hirieron a su hijo con granadas de fragmentación. Y el 28 de agosto el subdirector de la corporación municipal, Ismael López Nicolás, fue baleado cuando conducía su vehículo pero salió ileso. Mientras muestra su casa, que vigilan una docena de policías estatales y municipales, Arminda de la Cruz narra sin adjetivos que entre 60 y 70 hombres, vestidos de negro, con las siglas "AFI" y armados con AK-47 y AR-15, llegaron al municipio en diez camionetas de lujo. Al llegar frente a la vivienda de Rogaciano Alva sometieron a una decena de jóvenes que consumían bebidas alcohólicas en la banqueta, los acribillaron y después se fueron sin que nadie los molestara. Según la policía, en el lugar se recogieron 144 cartuchos percutidos. "Yo estaba con tres de mis nietos (son ocho en total) cuando esos hombres armados llegaron preguntando por Roga. Revisaron toda la casa, cada recámara, y balearon la que da a la calle. Afuera se oían gritos y, al final, los balazos. Los muchachos estaban tirados en el suelo, ahí los mataron. Cuando salí pregunté por Ana Karen y supe que se la habían llevado". Arminda sólo atinó a levantar los cuerpos de sus hijos. Cerró tras de sí la puerta, y sin aspavientos, lavó los cadáveres. Después dio instrucciones para que ese mismo día se realizaran los funerales. – ¿Rindió ya declaración ministerial? –pregunta la reportera. – ¿Para qué? ¿A quién voy a señalar? No se quiénes fueron ni por qué lo hicieron. A tres días de la masacre, Arminda de la Cruz expresa su molestia porque los medios de comunicación difundieron que su marido es investigado por la muerte de Digna Ochoa. "Vinieron de México cuatro veces a hablar con él y no encontraron nada. Si hubiera sido culpable lo hubieran detenido", argumenta. – Se dice que Rogaciano está metido en el narcotráfico… – ¿Vivo como narcotraficante? La panza y el dinero no se pueden ocultar y a Roga hace muchos años que lo asocian con el narco. Yo le decía: "Qué quemadito andas, y yo no veo dinero". Siempre viví con la zozobra porque nos han tenido por adinerados, pero lo que tenemos es porque trabajamos. Yo hago quesos, y siempre lo he hecho, hasta cuando fue presidente municipal. Y mis hijos atendían los ranchos y se dedicaban al campo. No tenemos enemigos, pregúntale a la gente. Pero los habitantes de Petatlán tienen miedo, y tanto que en los sepulcros de Roosvelt y Alejandro Alva de la Cruz permanecen decenas de coronas mortuorias sin el nombre de quien las llevó. En el cortejo fúnebre, al que asistió el alcalde perredista Antonio Armenta Miralrío, algunos dolientes iban armados y además eran escoltados por policías estatales y municipales. A quien más le temen los pobladores es a Rogaciano. Hasta un cuarteto sinaloense, Cachuy Rubio y sus Compas, da cuenta de su carácter violento en un corrido que habla de cómo el exalcalde priista vengó a su hermano René, emboscado en enero de 1999 cuando iba a su rancho en Chaveta: Roga Alva le dijo a su hijo /contrólate ya no llores /que los errores se pagan /ya habrán tiempos mejores;/ esa deuda yo la cobro /a esos malditos traidores. Lo prometido es deuda: /su muerte ya la vengó, /ya mató a sus enemigos, /lo dicho ya lo cumplió, /y por si esto fuera poco /las casas se las quemó. Para deslindarse de la muerte de Digna Ochoa, el 18 de enero de 2002 Alva Álvarez declaró a los medios de comunicación que en Guerrero el que comete un homicidio "anda buscando que se sepa para que le compongan un corrido".
Narcotráfico y muerte Al ex alcalde se le ha señalado como responsable de al menos tres ejecuciones de hombres que presuntamente tenían que ver con la emboscada a su hermano. El primero fue Salvador Cortés González, muerto en la comunidad de El Nogal el 19 de febrero del 2000, hecho en el participaron militares del 40 Batallón de Infantería con sede en Ciudad Altamirano. El segundo, Valentín Yánez Torres, torturado y quemado vivo en el poblado de Rancho Nuevo el 23 de marzo del 2000. Además, Meregildo Torres cayó el 14 de agosto de 2002. Sobre su asesinato Rogaciano Alva declaró el 1 de septiembre siguiente: "Lo que sé es que mató a un hermano mío, y ojalá me hubiera tocado a mí partirle su madre a esa persona, pero no me tocó". Después de la emboscada a René Alva, además de los tres crímenes mencionados, ocurrieron otros 15 que la gente de la región le endilga a Rogaciano, entre ellos los asesinatos de Gustavo Zárate Martínez y Nicolás Martínez, El Cuarterón, a quienes se mencionó como probables asesinos materiales de Digna Ochoa. Además de señalarlo como autor material o intelectual de crímenes, a Alva Alvarez sus paisanos –que temen dar sus nombres– lo ubican desde la década de los ochenta como "intermediario" en la venta de marihuana y después en el "acopio" de goma de opio y cocaína. Al final de esa década otro hermano de Rogaciano, Juventino, murió acribillado por soldados. Según la versión que se maneja en el municipio, Juventino bajaba de la sierra en una camioneta "cargada de marihuana" cuando un piquete de militares le ordenó que se detuviera. Él no obedeció y le dispararon. Murieron con él otras cinco personas. En agosto de 1992 el periódico regional Enlace publicó una fotografía en la que aparece Rogaciano Alva portando un arma. El pie de foto indica que el presidente de la Unión Regional Ganadera fue detenido por la Policía Judicial Federal (PFP) y remitido a Ministerio Público federal para "determinar si está implicado en delitos contra la salud". La imagen fue utilizada por el PRD en la campaña electoral municipal de 1993 para cuestionar la honorabilidad de Alva, que era el candidato del gobernador Rubén Figueroa. Algunos perredistas recuerdan que para justificar su riqueza Alva decía que era producto de su trabajo como lavaplatos en Estados Unidos, donde efectivamente vivió una temporada. Sin embargo, Alva no logró desvanecer las sospechas de su implicación en el narcotráfico, y en 1996 se difundió en medios regionales que Rogaciano era investigado por la PGR. Por aquel entonces el voceador Salvador García, apodado Pum, se atrevió a ir a la plaza principal de Petatlán a gritar con un megáfono que Rogaciano había sido detenido por la PGR, lo que desató la furia del entonces alcalde. Muchos testigos afirman que Rogaciano Alva salió de su oficina y golpeó a Pum en la cabeza con la cacha de su pistola. Se afirma que también le quemó los periódicos que llevaba para vender. A pesar de los anteriores señalamientos, hasta ahora no se conoce la existencia de ninguna averiguación previa contra el exalcalde por narcotráfico, aun cuando hay testigos de que se enviaron los correspondientes oficios de investigación de la PGR a la subdelegación en Zihuatanejo.
La sombra del cacique Priísta de cepa en una comunidad que siempre ha sido fiel a esa bandera política, Rogaciano Alva no terminó la primaria pero eso no le ha impedido codearse con funcionarios federales (de Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, así como de la Comisión Nacional del Agua) y estatales (de la Secretaría de Desarrollo Económico). Utiliza esta interlocución para mantener el control de los programas sociales y, hasta antes del reciente atentado, para mantenerse a la cabeza de los ganaderos del estado. Es también "un líder natural" para los priistas de la región serrana y cuenta con capacidad económica para movilizar a ganaderos y campesinos durante las campañas políticas, lo que le redituó en gran influencia para la asignación de candidaturas, desde Zihuatanejo hasta Coyuca de Benítez. Pero fue en 1993, cuando Rubén Figueroa Alcocer estaba en campaña por la gubernatura, cuando Rogaciano Alva se hizo se hizo amigo del hijo del otro cacique, El Tigre de Huitzuco. Un conocido del ex alcalde y testigo de su primer encuentro relata: "En un evento de campaña, Roga ofreció un jaripeo para el candidato. Figueroa todavía no lo conocía, y cuando se le presentó don Rubén le preguntó por un alazán, porque si Roga tiene una pasión son los caballos. ‘Es un semental’, le dijo Roga. Y Figueroa le contestó con desdén: ‘Como que está muy flaco’. A lo que Roga le preguntó con azoro: ‘¿Cuándo se ha visto un semental gordo?’. Eso le causó mucha gracia a Figueroa y con eso Roga se lo echó a la bolsa para que apoyara su candidatura por el PRI a la presidencia municipal". Alva Alvarez concluyó su gestión municipal, cosa que no pudo hacer Rubén Figueroa en la gubernatura tras la masacre de Aguas Blancas en 1996. Pero los efectos de su amistad continuaron, pues en el año 2000 Rogaciano Alva apoyó a Héctor Vicario Castrejón, personero de Figueroa, como candidato al Senado. Si bien gozó de cercanía con el poder político durante las administraciones estatales de los priistas Angel Aguirre y René Juárez, la llegada de Zeferino Torreblanca no mermó su poder, dada la alianza que el gobernador mantiene con Rubén Figueroa aunque llegó con las siglas del PRD. Esto, no obstante que en abril pasado Alva criticó al actual gobernador por su "falta de apoyo a los ganaderos". En el 2005 apareció en la planilla del PRI como síndico procurador, al lado del candidato priista a presidente municipal, Jaime Martínez Pascacio. Pero Rogaciano Alva tenía otra carta, y cuando su compadre y ex empleado, Antonio Armenta ganó la elección con el PRD, invitó a su expatrón a su toma de posesión en diciembre del mismo año. En Petatlán se dice que Alva Álvarez ya tenía lista su jugada para los comicios municipales de octubre de 2008: por el PRD le apostó a Esteban Cárdenas Santana, y por el PRI a Albino Lacunza. Sin embargo, los atentados los atentados de mayo cambiaron sus escenarios. Ahora, desde la clandestinidad y enfermo de diabetes, Rogaciano Alva se vio obligado a renunciar a la presidencia de la Unión Regional Ganadera. Pero antes utilizó la vocería de la organización para enviar a una radiodifusora de Tierra Caliente unos mensajes que han sido retomados por medios nacionales y locales. En ellos, Alva demandó la intervención de la PGR y garantías para presentarse a declarar, así como la liberación de su hija Ana Karen, de 18 años. "Yo nunca me he querido meter con nadie. Si alguien tiene algo contra mí, que me canten derecho, y si mis hijos les robaron algo que lo digan, porque ellos no molestaban a nadie, no han robado a nadie. No se por qué tanta saña para matarlos", se le oyó decir en la radio. (Gloria Leticia Díaz/APRO) |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|







presuntamente el narcotráfico y la ejecución de sus enemigos. Sin embargo, recientemente ha sufrido ataques armados que no se explican en la cercanía de cuarteles del Ejército Mexicano y de bases policiacas

