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Llegó el momento de que Yucatán asuma las riendas de la conducción del recinto y mediante un Comité Seleccionador de Obra y de Curadores reoriente el rumbo para darle oportunidad a los artistas locales, tanto profesionales como principiantes y aficionados, subraya el pintor Jorge Sobrino Sierra/ Señala que Carlos García Ponce está en su ocaso
Jorge Sobrino Sierra: Necesitamos que el nivel del arte yucateco sea conocido en el mundo.- (Foto Juan Albornoz)
—El Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán debe abrirse a todas las manifestaciones artísticas, en todas sus disciplinas, y debe ser un espacio auténtico de organización, promoción, difusión, de apoyo, patrocinador y realizador del arte y la cultura que deben estar al servicio de los artistas locales y del pueblo yucateco y no de una elite, aseveró ayer el pintor Jorge Sobrino Sierra, al anunciar que en noviembre próximo Yucatán será sede de un evento de la Asociación de Críticos del Arte.
—Necesitamos que el nivel del arte yucateco sea conocido en el mundo, pero como el Museo carece desde hace tiempo de un director, situación que es por demás crítica y vergonzante por la arrogante y soberbia actitud de Carlos García Ponce, la cultura en Yucatán está confinada a mantenerse en el ostracismo, sin rumbo y sin timón, añadió.
—Llegó el momento del cambio para que Yucatán asuma las riendas de la conducción del Museo y mediante un Comité Seleccionador de Obra y de Curadores, reoriente el rumbo para darle oportunidad a los artistas locales, tanto profesionales como principiantes y aficionados, subrayó.
—La soberbia huele a derrota y el director de la Fundación Cultural Macay, García Ponce, si le queda algo de vergüenza debería entregar el Museo y el dinero que se ha robado porque ya nada tiene que hacer ahí; ya le ha hecho mucho daño al arte y la cultura, así como ha humillado y se ha burlado de los artistas locales, como cuando le dijo a Rosel, en presencia de Alonso Gutiérrez, que “ustedes son artistas que se quedan en la maya, por eso no avanzan, yo por eso no soy maya”.
Rodeado de algunos cuadros de la serie “Caleidoscopio”, que se expondrán el próximo 26 de junio en el Museo de la Ciudad, Sobrino Sierra evoca los amargos recuerdos del Museo y de García Ponce al manifestar:
—Auguro nuevos tiempos y triunfos para el MACAY, pero más que nada, de apertura e inclusión, abierto al pueblo y a los artistas, a la crítica y la autocrítica, donde los artistas debemos darle continuidad y debemos proponer proyectos creativos e innovadores.
Considera que el Macay debe impulsor la descentralización hacia los municioios, que las exposiciones no sólo estén en Mérida sino en Valladolid, Tizimín, Progreso, Ticul, Tekax, Motul, Izamal y en muchos lugares del interior del Estado y que, a su vez, la Casas de Cultura Municipales promuevan a los pintores infantiles y juveniles.
—Ahí deben estar los grafiteros, el arte digital, el arte conceptual, el arte abstracto y todas las manifestaciones y corrientes, indica.
Indignado por la actitud discriminatoria y cerrada de García Ponce, que ha sido acusado públicamente de mentir y de robarse obras de arte que han sido donadas al Museo para ser exhibidas en su casa particular, Sobrino Sierra puntualiza:
—El Macay debe ser un gestor de ediciones, porque a estas alturas es inconcebible que no exista un catálogo de lo que se ha hecho, del arte y los artistas, de las exposiciones y galerías que se han montado; es imperdonable que ni siquiera se edite un folleto para hablar de las obras y del artista que expone; no puede ser que no haya un libro del arte visual de Yucatán.
—Ya murió Ortegón y no se le ha hecho un libro, han pasado muchas cosas y ni siquiera existe una memoria histórica cultural; por tanto, lo que ayer se hizo no quedó registrado y hoy no se puede consultar en algún lugar, lo mismo va a suceder lo que se haga hoy; esto debe quedar para la posteridad -sugirió.
—El Macay debe hacer una exposición y un libro de hacia dónde va la cultura en Yucatán, cómo estamos y quiénes somos, pero ante la falta de espacio en el museo, decidí emigrar, ya que Yucatán me asfixiaba, no podía avanzar, ya estuve en Marruecos, donde expuse mi obra, en Arco y otros lugares de Europa, y alguien podría decir que eso lo hecho debido a que tengo hermanos políticos, pero quiero dejar en claro que mis hermanos no me han ayudado en nada culturalmente, nos respetamos y cada quien se ubica en su espacio, precisó.
—Es tiempo de que el pueblo decida, mediante consulta o referéndum, si quiere seguir viendo algunas piezas en Paseo Montejo que, incluso, han invadido espacio, como la que se encuentra a la entrada de Palacio Cantón; eso molestó mucho a la gente y en ese sentido hubo una agresión hacia la sociedad; ya debemos dejar atrás ese clasismo, esa decisión de una sola persona que si le gustaba algo, se exponía, si no, se rechazaba; por eso muchos artistas locales no han expuesto en el Macay”, añadió.
—Habría que preguntarle a Juan Octavio Peniche, que retiró su obra de la exposición “Hermandades Escultóricas México-Alemania”, si esa actitud se debió porque García Ponce no pagó el seguro de la obra, y habría que preguntarle también a los otros artistas si el presidente de la Fundación Cultural Macay le hizo lo mismo, porque el primero nunca le dieron a firmar nada, ni un recibo, ni contrato, ni un papel.
Sobrino se dice un artista libre, inquieto, motivador y seducido por el arte visual:
—Me gusta la democracia, me gusta no estar atado a nada, a tomar mis propias decisiones y riesgos, no me gusta quedar estático, me gusta promover, exponer, editar, por eso he viajado a muchas partes del mundo para conocer y valorarme como artista; hace tiempo estuve en la Feria de Arco, Madrid, España donde fui becado, y siento que estamos en mejor nivel.
Optimista por el cambio que pronto ocurrirá en el MACAY, Sobrino señala:
—Empezamos tres artistas y ahora somos alrededor de 100, lo que significa que la mayoría estamos en contra de lo que se ha hecho mal y a favor de que se rescate el Museo para darle cabida a los valores locales, siento que viene un nuevo amanecer para el arte en Yucatán y con ello la oportunidad para que los artistas estemos en otras latitudes, sostuvo.
—He tenido gratas experiencias y me conmueve y congratula poder ayudar y enseñar a gente que carece de sus capacidades motrices; es un gozo poder servir a la gente; por eso en las cinco propuestas y peticiones que hicimos, está la de promover el arte a través de los tallares, que se abran más espacios para detectar, incentivar y promover a los nuevos valores.
Hace aproximadamente 15 años, Sobrino decidió incursionar de lleno en el arte visual, ya que el trabajo en edición y producción de obra que hacía, lo puso en contacto con la pintura, de la que tiene ya una obra importante, pero a decir del artista, aún tiene material para rato.
En su taller de Cholul, donde se dio la entrevista, Sobrino tiene una serie de pinturas sobre tela, entre las que destacan cuadros recientes como “Manos libres”, “La búsqueda de los espermatozoides” o “Espermatozoides en su búsqueda”, “La mirada de Vastian“ y un autorretrato con su fotografía “Atrapado al calor”, que trabajó durante su estancia en Europa, entre muchos otros.
Finalmente Sobrino calificó a García Ponce como una persona sin poder, arrinconado, soberbio y de una arrogancia que raya en lo absurdo.
—Está en su ocaso, concluyó.
(Jaime Vargas) |