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Pedro R. Góngora Paz
Reacción artística positiva
Quien cultiva el arte no busca ganarse la vida, sino nutrir el alma de la comunidad.- Kurt Vonneugt.
¡Qué bueno que los artistas yucatecos del arte pictórico y escultórico, principalmente, estén demandando el respeto a sus derechos de espacio y apoyo para sus obras y a lo cual tienen el legítimo derecho que como ciudadanos les corresponde!
Desenmascarar y fotografiar el indebido monopolio que de esta cultura estatal había hecho Carlos García Ponce durante más de 17 años, ha sido una labor promovida desde las valerosas páginas del periódico POR ESTO! García Ponce ha usufructuado el hermoso e histórico edificio del Ateneo Peninsular ubicado en el Centro Histórico (Plaza Principal) así como el Pasaje a la Revolución y el Paseo Montejo para promover supuestos artistas extranjeros de Alemania, España, Japón y Corea y ha despreciado a los artistas yucatecos negándoles los espacios y apoyos que requieren para promover su arte. Y esta discriminación, dolorosa e inmoral, ya tocó fondo y los artistas ya están decididos a hacerse escuchar por este nuevo gobierno que encabeza la Sra. Ivonne Ortega Pacheco, a quien ya le hicieron llegar, a través de un documento avalado con más de 100 firmas de artistas, un proyecto y para el que le solicitan la audiencia oficial en la que le harán saber de la urgente necesidad de regularizar esta inmoral situación de monopolio y discriminación ejercida sobre ellos por un individuo que se ha enriquecido escandalosamente a través de su mercantilismo, utilizando como escudo la cultura escultórica y pictórica. García Ponce cobra al Gobierno del Estado, al Ayuntamiento de Mérida, a Sedesol, a unos patronos y además recibe las utilidades de la cafetería y tienda de ropa instalados en la parte baja del Ateneo Peninsular. Y estamos hablando de más de 15 millones de pesos anuales, además de las obras de arte que se dice que hay que darle de “mordida” para poder ser escogido y exponer en “su” Macay.
¡Esta reacción artística era lo que hacia falta! ¡Esto es lo que la Gobernadora necesita para poder actuar en concordancia a las necesidades de todas estas familias que practican el arte –y lo hacen bien, muy bien– en el Estado!
García Ponce ya no tiene ninguna justificación para detentar el edificio público, perteneciente al pueblo, del Ateneo Peninsular. Hace más de 17 años que lo hace en beneficio propio y se ha hecho millonario. Ya por vergüenza debe entregarlo pacíficamente al Gobierno del Estado. Ya no tiene ninguna razón de estar allí. Nadie lo quiere y el gremio artístico ya tiene su propio proyecto, muy interesante por cierto, pero sobre todo democrático, es decir, será con la participación de todos que se tomarán los acuerdos, tanto de administración como de exposiciones e intercambios nacionales e internacionales de obras artísticas; pero ahora sí con equidad. Ya no quiere la sociedad yucateca, meridana sobre todo, que le inunde el Paseo Montejo y su Pasaje de la Revolución con adefesios que García Ponce le llama pomposamente “obras de arte” y que nos cuestan millones de pesos que salen de nuestros impuestos. Los yucatecos queremos ver la obra de nuestros artistas, independientemente de las que puedan venir con los intercambios justos y recíprocos.
Sólo falta el resultado de la auditoría que se le está practicando a García Ponce para que de acuerdo con ese resultado actuar en justicia. Y la desocupación y entrega del edificio del Ateneo Peninsular a su legítimo propietario: el pueblo. Que no se diga más. Enhorabuena a los artistas yucatecos por su decisión histórica y que ese espíritu de solidaridad que hoy renació para el bien de la cultura en Yucatán, permanezca por y para siempre.
Felicidades a todas las madres yucatecas. A esas mujeres santas a las que les debemos todo. ¡Benditas sean! |