| Graffitis, una agresión |
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| domingo, 11 de mayo de 2008 | |
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* La pinta de paredes por vagos como marcando territorio es uno de los tantos dolores de cabeza y en Por Yolanda Gutiérrez
Los actos vandálicos se multiplican a lo largo y ancho de Cancún sin que autoridad alguna parezca tener interés en evitarlos; los grafitis en bardas y fachadas se han vuelto el pan nuestro de cada día y un dolor de cabeza para los afectados, que ya no saben a quién recurrir a fin de conseguir que se ponga un hasta aquí al problema. Tal es el caso de Esperanza Vázquez Ramos y su esposo, Mark Dietz, quienes adquirieron una amplia casa en Tan cansados están de darle manos de pintura a la fachada que por dos ocasiones denunciaron los hechos en “Van como seis veces que nos rayan con grafitis la pared y creo que no es justo; pagamos un dineral por los servicios que supuestamente debemos tener, pero nadie se encarga de vigilar que los vándalos no pintarrajeen las propiedades privadas”. Señaló que apenas el pasado jueves compraron varias cubetas de pintura blanca con un valor de dos mil pesos cada una para tapar unos gruesos garabatos realizados con spray color negro que abarcaban prácticamente toda una fachada de su casa. “Apenas pintamos el mismo jueves y para colmo, el viernes en la mañana aparecieron nuevos garabatos, esta vez en color rojo; parece que son los niños que van a una escuela cercana los que cometen este tipo de ataques a la propiedad privada y no se vale que ni sus padres ni sus maestros sepan educarlos”, se lamentó Esperanza Vázquez. En tanto que su esposo, originario de los Estados Unidos, de nombre Mark Dietz, quien durante 22 años trabajó como policía en su país natal, arremetió en inglés contra sus homólogos mexicanos, concretamente contra integrantes del grupo femenino de Seguridad Pública, elementos que lo insultaron recordándole su diez de mayo después de reportar la enorme grafiteada a la corporación. Dijo que se presentó una patrulla con varias mujeres policía a bordo, que en lugar de brindarle apoyo y atender su queja ciudadana, en lugar de descender del vehículo se limitaron a mentarle la madre por el altavoz de la unidad mientras se retiraban apresuradamente, ante el enojo y la perplejidad de los dos afectados. Y añadió que la policía en Cancún no cumple con su trabajo como debe ser, ya que en lugar de servir a la ciudadanía y velar por sus intereses, se limitan a dar vueltas en sus patrullas y dormirse en las esquinas, cuando creen que nadie les está observando. “Trabajé como policía por 22 años y opté por vivir en Cancún después de retirarme en busca de paz, pero aquí no hay paz ni tranquilidad y no puede ser que uno termine peleándose hasta con los guardianes del orden, que claramente no cumplen con su labor; lo malo es que si cualquier persona no cumple con su trabajo la despiden, pero los policías son los primeros incumplidos y ahí siguen, como si no pasara nada”, se quejó en su idioma natal. |
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