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* El número de turistas que ha dejado de venir al destino se podría duplicar el año próximo si no se frena la erosión de las costas cancunenses, advierten * Urge un verdadero programa de mantenimiento y preservación que garantice la inversión
Por Olivia Vázquez
Son incuantificables las pérdidas económicas que ya se reportan por la severa erosión que enfrentan las costas cancunenses. La inversión que se ha hecho hasta el momento para impedir el traslado y deslave de arenales, ya supera los 300 millones de pesos (en cifras oficiales) y hasta el momento no se ha logrado frenar de manera significativa la erosión de la zona y por consiguiente los hoteleros ubicados en los tramos más problemáticos, siguen reportando pérdidas millonarias por la cancelación de reservaciones y devolución de efectivo de los turistas molestos que hacen la reclamación.
Los hoteles reportan pérdidas por 260 millones de dólares al año por el turismo que ha dejado de venir, lo que se podría duplicar el próximo año si las condiciones de la duna prevalecen.
El problema central, reconocen hoteleros de Cancún, es que a pesar de los millones de pesos que se han destinado para el proyecto de recuperación, hasta ahora los esfuerzos han sido inútiles pues no se ha dado un verdadero programa de mantenimiento y preservación que garantice la inversión, por lo que urge definir el plan de financiamiento que asegure, por encima de administraciones, la continuidad de la obra.
Por hoy, la difusión negativa que se hace del destino, de boca en boca o de manera cínica por parte de los destinos competidores, también deja pérdidas económicas considerables, ya que se estima que al menos un cinco por ciento del turismo que pensaba viajar al destino determinó cambiar de lugar por la difusión negativa de los arenales del destino.
Aunque hoteleros de Cancún señalan que no se debe hablar mal del camello que se va a vender, reconocen que tramos específicos de la costa, donde se ubican hoteles de cinco estrellas y gran lujo, enfrentan serias dificultades por el proceso de erosión que se registra con los temporales.
En hoteles ubicados en el kilómetro once, zona de mayor deslave, como se reporta en los estudios técnicos, hoteleros han tenido que invertir más de medio millón de dólares, por cada desarrollo, en programas y acciones emergentes que disminuyan el efecto de erosión de la costa y se pueda proteger la estructura hotelera. Así lo ha referido Fernando García Zalvidea, director general del Grupo Real Resorts y Roberto Cintrón, de Flamingos.
Esta inversión que no se contabiliza, es, sin embargo, parte de la gran pérdida millonaria que se registra en el destino que por muchos años ha vivido precisamente del slogan de sol y playa.
Por parte del gobierno federal, la inyección directa de 217 millones de pesos, se sumó a más de cinco millones de pesos que se habían invertido en más de cuatro años que se trató de destrabar un proyecto de recuperación.
Actualmente y de acuerdo a la estimación de la Asociación de Hoteles de Cancún se requieren de 80 millones de pesos anuales para el mantenimiento de los arenales, más la inyección directa que se requiere para hacer un nuevo relleno en las zonas más erosionadas.
Esta cifra, estimada en otros 300 millones de pesos en todo el estado, se tendrá que reunir y garantizar antes de que se inicie la obra, de lo contrario será dinero tirado a la basura. |