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* El ahora sí oscuro personaje utiliza los salones del gran edificio para entrevistarse con inversores y especuladores * De forma discreta, pero también se han visto llegar funcionarios * Se apoderó del CCC al adjudicarlo a su socio favorito, Isaac Hamui * “Influencias” y contactos no le faltan con el actual gobierno
De la Redacción
Dentro de las actividades irregulares que Joaquín Hendricks Díaz aún mantiene se encuentran las reuniones que lleva a cabo en el Centro de Convenciones de Cancún con diversos empresarios del centro del país, donde manipulan y promueven negocios y terrenos, amparado en el poder que le otorgan varios funcionarios estatales, lo cual refleja que poco le importa que su presencia sea rechazada en Quintana Roo.
Su terca influencia en asuntos de la entidad, se concentran en sus intereses económicos que ha llevado en distintos puntos de la entidad y en donde se aprecia el favoritismo que se autoproporcionó a través de prestanombres.
Y lo mismo en Cancún, Chetumal o bien la ciudad de México en donde promueve proyectos aferrado al poder estatal, lo que no ha abandonado desde que dejó la gubernatura.
Para todos es conocido y bien sabido que Joaquín Ernesto Hendricks Díaz negoció y puso en bandeja de plata el Centro de Convenciones de Cancún (CCC), que se autoadjudicó al cederlo a su prestanombres favorito, Isaac Hamui Abadi.
Fue uno de los grandes y oscuros negocios que marcó su gris administración estatal y que laceró la historia de Quintana Roo, como en muchos otros ejemplos, porque Hendricks Díaz estuvo y pasó más tiempo ocupado por realizar negocios personales y de todo tipo que atender al Estado.
A ello se suma el gran proyecto turístico del muelle de Majahual que de la noche a la mañana fomentó Isaac Hamui Abadi.
Otro turbio proyecto más fue el desarrollo inmobiliario de Villas Morelos, donde había un levantamiento del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) por la ubicación de varios vestigios arqueológicos, que fueron “demolidos” para dar paso a ese proyecto inmobiliario.
Y de Puerto Morelos a Playa del Carmen, no hay que olvidar la especulación gigantesca que de la mano de Francisco Evadio Garibay Osorio realizó y se benefició a manos llenas con terrenos que formaron parte del patrimonio estatal. Como consecuencia, Hendricks Díaz acumuló unas 200 demandas por el delito de despojo, que no procedieron, al menos hasta ahora.
Todo ello se dio a conocer puntualmente por los medios de comunicación que una y otra vez exhibieron y evidenciaron los excesos de un gobernador como Joaquín Hendricks Díaz, que usó el poder para beneficiarse, pero que ha prolongado aun después de que concluyó su mandato, pues sigue aferrado al poder estatal.
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