| Ni abucheos ni rechiflas lo detienen |
|
|
|
| viernes, 02 de mayo de 2008 | |
|
* Joaquín Hendricks Díaz continúa aferrado al poder estatal y se pasea “como si nada” por toda la entidad * Repudiado y declarado oficialmente persona “non grata” en el Congreso * La megaescultura, una muestra de su enorme egocentrismo durante su oscura gestión
Joaquín Hendricks Díaz sigue en Quintana Roo aferrado al poder estatal y su presencia lo ha perfilado como un ex gobernador incómodo para los quintanarroenses, pues aunque siempre es recibido con abucheos y rechiflas a los eventos que acude, todavía se pasea por Quintana Roo, pendiente de los oscuros intereses y de los negocios que fomentó de forma irregular durante su polémico gobierno donde la impunidad y la delincuencia florecieron. Políticos y funcionarios, empresarios y miembros del sector turístico, señalan que ya no es grata su estancia, y de eso hay constancia, cuando en el Congreso del Estado el ex gobernador fue declarado oficialmente persona “non grata” en el Estado. Lo sabe y está consciente, pero hace caso omiso de las autoridades y políticos estatales. Tal y como lo hizo durante su gobierno, porque en los seis años acumuló fracaso tras fracaso, y hay ejemplos de ello. Indicaron que el primero de ellos, con la condición del anonimato, porque aún es capaz de actuar con represalias, por los aliados con los que cuenta, es el pésimo y tremendo ejemplo de la megaescultura (al Mestizaje) sembrada y construida a la entrada de Chetumal, pese al rechazo de los quintanarroenses. Valuada sin sustento real, en 100 millones de pesos, sin beneficio alguno, más que para la soberbia del ex gobernante, la también llamada “egoescultura” fue un capricho gubernamental, hasta ahora sin futuro, más que para el creciente egocentrismo de una sola persona, Joaquín Hendricks Díaz. En Felipe Carrillo Puerto, ubicó un falso proyecto que despertó el interés de los habitantes de la zona centro, pero que tras varios meses de fracasos terminó sin resultados. El proyecto Hidroponía Maya no tuvo en la administración estatal de Hendricks Díaz el manejo adecuado y prácticamente les “importó un pepino” que no alcanzara los estándares de calidad anunciados y lo abandonaron, tal como hicieron con la producción que fue aventada en montes cercanos, tras la inauguración que realizó el presidente de la República, Vicente Fox Quesada. En Cancún, Hendricks Díaz sembró la presencia de la Fuerza Interinstitucional Policial (FIP) que dejó en manos de corruptos elementos que terminaron convertidos en narcopolicías y en una corporación estatal paralela a los cuerpos policiacos de la localidad pero con presencia en todos los rincones de Quintana Roo. Nunca hubo resultados, como hasta la fecha de esta mal llevada corporación, puesta al servicio de la delincuencia organizada y cuyos mandos han salido investigados y algunos más presos en cárceles de alta seguridad y, en casos más graves, “levantados” y ejecutados como ocurrió con Elías Martínez Góngora (a) “El Huacho”. Pese a ello, Joaquín Ernesto Hendricks Díaz permanece en Quintana Roo, hace negocios, se inmiscuye en la vida política y sigue manipulando y dependiendo del poder estatal, aunque los quintanarroenses lo repudian, así se lo hacen saber, como ocurre cada vez que acude y está presente en los eventos públicos, donde es recibido con una sonora rechifla y con prolongados abucheos que enmarcan su presencia. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|











