* Otros se llevan las ganancias y el municipio Isla Mujeres sólo padece las consecuencias, dicen * Alrededor de 800 estudiantes de la zona continental sufren los efectos de tener un vertedero de basura tan cerca de sus planteles * Problemas de desnutrición infantil que pueden llegar a ser fatales
Por Yolanda Gutiérrez
ISLA MUJERES, 22 de abril.- El ayuntamiento isleño se opone a que se construya una nueva celda en el actual relleno sanitario, que incumple todas las normas oficiales en la materia en virtud de que apenas se encuentra ubicado a 400 metros de los asentamientos humanos, cuando incluso a nivel internacional se fija una distancia mínima de tres kilómetros; de hecho, estudios de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente arrojan como resultado que ya no se puede abrir otra celda ni en el municipio de Isla Mujeres ni en sus inmediaciones.
Los regidores Demetrio Celaya Cotero, Rosa Elena Ríos Fernández y Rogelio Magaña Castro ofrecieron una rueda de prensa en la que dieron a conocer datos tan interesantes como que los alrededor de 800 niños y jóvenes que cursan estudios en el kinder, primaria y secundaria de la zona continental de Isla Mujeres sufren las consecuencias de tener un vertedero de basura tan cerca de sus planteles, como el bajo aprovechamiento escolar y problemas y afectaciones en su salud que les impiden concentrarse como es debido.
Rosa Elena Ríos, quien fungió como directora de la primaria Enrique Estrella Oxté hace aproximadamente ocho años, señaló que “el problema del relleno sanitario repercute para estos niños en muchos aspectos, como el educativo; los alumnos no pueden tener un buen nivel académico porque los continuos dolores de cabeza provocados por el mal olor, y la urticaria derivada de la contaminación ambiental no les deja concentrarse”.
El doctor Demetrio Celaya, tras puntualizar que los más afectados por la contaminación del relleno sanitario son los niños menores de cinco años y aseverar que los problemas de desnutrición en infantes del rumbo pueden llegar a ser fatales, recordó que el actual tiradero de basura se encuentra en la zona limítrofe y se construyó a unos 400 metros de los núcleos habitacionales más cercanos, pese a que quienes los ocupan ya se encontraban en el lugar, “cuando tanto la Norma Oficial Mexicana como los Convenios Internacionales con Estados Unidos y Canadá sugieren que un relleno sanitario debe estar como mínimo a tres kilómetros de un centro poblacional”.
Añadió que la cercanía del basurero a lugares habitados impacta negativamente en la salud, y aseguró que un relleno sanitario no es la mejor solución para resolver la problemática de los desechos, mucho menos cuando se ubica a tan escasa distancia de cientos de familias.
En la rueda de prensa se reveló que pese a las garantías que ofrece la geomembrana habilitada en la celda, al estar confeccionada a base de polietileno de alta densidad desde el momento de su instalación puede sufrir rupturas accidentales, además de que este material puede resultar dañado por el ácido acético, que se encuentra en la tinta para zapatos y la naftalina, por poner un par de ejemplos.
Y los regidores presentes fueron claros al asegurar que se oponen a la construcción de una nueva celda en el relleno sanitario actual y fijaron su postura en la creación de un relleno sanitario regional que solucionaría el problema de la basura para los municipios de Isla Mujeres, Benito Juárez y Solidaridad.
En este sentido, revelaron que la semana pasada autoridades isleñas y benitojuarenses sostuvieron una reunión con Seduma, en la que la Secretaría declaró que según sus estudios, Isla Mujeres ya no puede abrir otra celda en su jurisdicción ni cerca de ella, y el lugar idóneo para la construcción del relleno regional sería en la colindancia de Benito Juárez con Solidaridad, es decir, al sur del primer municipio y al norte del segundo.
Propuesta
También dieron a conocer los regidores que, como integrantes de la Comisión de Salud y Servicios Públicos, plantean la propuesta de que el municipio abogue por la salud ambiental de los niños y establezca medidas de prevención y de control que permitan protegerlos mejor de las amenazas ambientales.
La propuesta consta de diez puntos, siendo el primero evitar la construcción de una nueva celda en el actual relleno sanitario y buscar su reubicación fuera de los asentamientos urbanos del municipio de Isla Mujeres.
Promover como política de vecindad una solución regional al manejo de la basura; erradicar el trabajo infantil en una de sus formas más peligrosas, es decir prohibirles el acceso a basureros y rellenos sanitarios.
Promover el desarrollo de un registro de descarga y transferencia de contaminantes como una herramienta para manejar la exposición a descargas de sustancias químicas.
Búsqueda de fuentes de emisiones contaminantes; promover infraestructura de agua potable; incrementar el presupuesto destinado al suministro de infraestructura de saneamiento.
Rastrear enfermedades infantiles que puedan relacionarse con el ambiente, como mortalidad en menores de cinco años, e incidencia de cáncer en jóvenes de 18 años y menores, entre otras.
Mejorar los conocimientos científicos del imanto de sustancias tóxicas en el medio ambiente y su repercusión en la salud infantil y, como último punto, dignificar el trabajo del personal municipal para el manejo de basura.
Lucrativo negocio… para otros
Rosa Elena Ríos Fernández recordó que en administraciones pasadas el gobierno del estado y el ayuntamiento de Benito Juárez aprobaron una licitación por la venta del biogas generado en los rellenos sanitarios a la empresa Ecomex, con beneficio total y absoluto para el vecino municipio.
“Se nos hace completamente injusto e inmoral que este trato beneficie a Benito Juárez cuando las celdas que pretenden explotar están en nuestro municipio, enfermando a la gente y contaminando la laguna Chacmuchuc”.
Añadió que será hasta mediados de mayo cuando el Congreso del Estado ratificará la aprobación y lo más grave es que todo esto se hizo a espaldas de Isla Mujeres, que solamente tuvo conocimiento después de que ya era un hecho. |