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* Fue la marejada del huracán “Iván” –septiembre de 2004– la que echó abajo el primer muro de contención mal hecho poco antes * Nunca más fue posible emprender y concluir la reconstrucción * Hubo suerte con “Wilma” * Después de cuatro años, colocan el muro a ras de la playa, fácilmente superable por olas ciclónicas
Por Yolanda Gutiérrez
ISLA MUJERES, 14 de abril.- Pese a que ya concluyeron los trabajos de reconstrucción del muro de contención y apenas faltan detalles para finalizar el andador en el Malecón Oriente, la mayor parte de los isleños considera que dicho muro será incapaz de soportar los embates de un huracán, en virtud de que el pretil quedó prácticamente a ras del suelo, razón por la que la protección será inexistente.
Además, algunos de los gaviones que se colocaron durante la primera etapa de reconstrucción empiezan a romperse en algunos puntos, en los tramos en los que los trabajos se realizaron a la ligera, lo que genera el temor entre las familias que residen en las calles aledañas de que las toneladas de rocas encerradas en esta especie de “jaulas” terminen convirtiéndose en proyectiles en caso de que llegara a presentarse un fenómeno natural de gran potencia.
Pero la queja más generalizada entre prestadores de servicios turísticos, empresarios hoteleros y la misma ciudadanía es que el muro de contención no servirá para mitigar el fuerte impacto del oleaje en caso de un huracán, además de que incluso la seguridad de propios y extraños se pone en riesgo debido a la baja altura del pretil, que sólo se levanta del suelo unos pocos centímetros.
En general, la ciudadanía se muestra satisfecha con la remodelación del andador, que sin duda alguna mejora la imagen turística de nuestro destino, pero no las tienen todas consigo en lo que respecta específicamente al muro, pues la mayor parte de los isleños piensa que carece de la altura suficiente como para brindar una buena protección.
Recordaron que cuando se presenta un fenómeno natural de este tipo el fuerte oleaje que se genera arrasa con todo y si los embates de “Iván” destruyeron –desde 2004– la protección de la parte norte de Isla Mujeres en varios lugares e incluso dos tramos se desmoronaron por completo, no quieren ni imaginarse las consecuencias para las familias que residen en el primer cuadro de la ciudad, porque a su criterio, no habrá absolutamente nada que pueda frenar el ímpetu del fuerte oleaje provocado por un huracán.
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