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* Alrededor de 500 embarcaciones turísticas y pesqueras permanecieron prácticamente paralizadas * El puerto fue cerrado desde las ocho de la mañana debido a las inclemencias del clima
Por Yolanda Gutiérrez
ISLA MUJERES, 14 de abril.- Alrededor de500 embarcaciones turísticas, pesqueras y recreativas permanecieron prácticamente paralizadas en sus respectivos muelles tras cerrarse desde las ocho de la mañana el puerto de Isla Mujeres a la navegación menor de 40 pies de eslora, pese a lo cual los prestadores de servicios de las diferentes cooperativas locales tuvieron oportunidad de trabajar en el área de El Farito y zona lagunar, en tanto que los hombres de mar permanecieron cruzados de brazos.
La decisión de cerrar el puerto se tomó a raíz de la entrada de un intempestivo frente frío con vientos de 25 a 35 kilómetros por hora con rachas de hasta 40 kilómetros por hora, lo que podría poner en riesgo la seguridad de los ocupantes de embarcaciones menores de 40 pies, mucho más sensibles al embate del oleaje.
Sin embargo, la Capitanía de Isla Mujeres autorizó los paseos en lancha hasta El Farito y la zona lagunar, donde las aguas están mucho más tranquilas, pese a lo cual fueron pocas las embarcaciones que consiguieron rentar un tour, en virtud de que el cielo nublado y los vientos hacían poco apetecible esta actividad a los turistas que visitaron la ínsula el lunes, quienes en su mayoría solamente llegaron a disfrutar por espacio de unas horas de los atractivos que ofrece nuestro destino.
Por este motivo, de las 530 embarcaciones turísticas, pesqueras y particulares matriculadas en la Capitanía de Puerto de Isla Mujeres, un promedio de 300 permanecieron paralizadas, en tanto que las alrededor de las 230 lanchas que conforman el padrón de las cooperativas turísticas tuvieron la oportunidad de laborar.
Los hombres de mar están que no les calienta ni el sol, en virtud de que a partir del inicio de la veda de langosta, desde el primer minuto del pasado mes de marzo, hasta la fecha, su mala racha parece no abandonarles.
Algunos pescadores de las distintas cooperativas comentaron que el clima es tan inestable que no les permite trabajar en forma y revelaron que la situación es crítica, hasta el punto que, si les va con suerte, pueden salir a trabajar un par de días consecutivos, después de lo cual permanecen inactivos hasta por espacio de quince días.
Añadieron que desde que abrió la temporada del mero el pasado 15 de marzo, apenas han podido trabajar en forma alrededor de seis días, como quien dice a razón de un día por quincena, porque aunque el puerto permanezca abierto, si observan que la marejada aún está fuerte en alta mar no tiene caso salir, además de que los nortes y malos tiempos espantan al producto de escama, que no sale a comer.
Y algunos, para matar el tiempo, se dedican a reparar redes o incluso hacer algunas nuevas, preparándose para la temporada de langosta que arrancará el próximo primero de julio. |