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Destacan dos situaciones: 1- La compra por el banco central de India, más allá de su ultrajante simbolismo, cobra dimensiones geoestratégicas de cara al ajuste del nuevo orden geofinanciero multipolar; y 2- El FMI se encuentra urgido de liquidez para cubrir sus vencimientos y sus falsas promesas de ayudar a los “pobres” (quizá con este nombre multiusos se refieran a los quebrados banqueros mendicantes del G-7), En general el FMI y, en particular, sus domesticados ex-empleados colocados en el “México neoliberal” (Agustín Carstens, Secretario de Hacienda, y Guillermo Ortiz. “gobernador” de BANXICO), padecen el “síndrome de la botellita de jerez” (“todo lo que digas será al revés”): más se desploma el caduco orden financierista unipolar y más cacarean su “recuperación”. Da pena ajena la lamentable conducta de Calderón, “un hombre sin atributos” (como lo hubiera descrito seguramente Robert Musil): la anti-materia del genio geopolítico del brasileño “Lula”, quien resultó un gran estadista al haber entendido la nueva correlación de fuerzas del incipiente nuevo orden multipolar. India, el país que opera con el más bajo perfil en el BRIC y catalogado por los prospectivistas como una de las dos potencias geoeconómicas emergentes del siglo 21 (acompañada por China), compró oro en detrimento de los Bonos del Tesoro de EU. Los conocedores aseveran que el restante de 203 toneladas, que el FMI sacó a la venta desde septiembre, será comprado por China, Arabia Saudita u otra de las petromonarquías árabes del Consejo de Cooperación del Golfo (que lanza su divisa común en 2010). The Financial Times comenta la dimensión “oportuna y estratégica” de la decisión del banco central de India, que va mas allá tanto de sus tenencias en reservas de divisas (US $286,000 millones: cuarto lugar en el ranking global) como del incremento en su porcentaje aurífero de sus reservas y que pasa de 3.6 6 Según GFMS, consultoría de metales preciosos, existe mayor demanda que oferta en su mercado que ha operado un giro abrupto no visto desde hace 21 años cuando la única entidad que sigue vendiendo en forma desesperada es el FMI, quien desea desprenderse de su oro, como anhela el sionismo financiero enarbolado por Dominique Strauss-Kahn y George Soros (ver Bajo la Lupa 1 y 4.11.09). En su agonía global el sionismo financiero —que controla a la insolvente banca de EU, Gran Breaña e Israel primordialmente (ya no se diga su periferia tropical como el “México neoliberal”)—, ha propuesto tanto la emisión masiva de dinero virtual (los “derechos especiales de giro”) como la instalación de un “gobierno mundial”, donde el FMI tendría un papel Ejecutivo, Legislativo y Jjudicial en forma simultánea. India opera en el sentido inverso de la alquimia financierista expuesta por el megaespeculador George Soros. Por lo que el rotativo británico, portavoz de la globalización unipolar, acepta que su decisión “pule las credenciales del metal amarillo como la divisa de última instancia”. Se cumple el axioma expresado por Bajo la Lupa desde la primavera del 2004: la relación inversamente proporcional entre el declinante dólar y el ascendente oro que perforó la barrera de los US $1,100 la onza. Por cierto, la plata, de la que México es estérilmente el segundo productor mundial detrás de Perú y que se llevan las trasnacionales mineras de la anglósfera, está a punto de perforar los US $20 la onza. El rotativo británico reconoce que el oro ganó el mismo porcentaje que perdió el dólar en lo que va del año. Como si todavía estuviera en sus manos, los monetaristas del banco central de Inglaterra se pronuncian contra una oferta aurífera en la misma proporción de la expansiva masa monetaria del dólar. En efecto, todo el oro de la Vía Láctea sería insuficiente para llenar el agujero negro del papel-chatarra de dólares que imprime alegremente Ben Shalom Bernanke, “gobernador” de la Reserva Federal y gurú del sionismo financiero. La alquimia financierista de la dupla anlosajona, ejercida por la banca trasnacional del sionismo financiero, se dedicó en los recientes 20 años a desprenderse del porcentaje de reservas de oro de los bancos centrales del mundo que pasó de 32.7 un anómalamente bajísimo 10.3 cuyo símbolo lo exhibe Banxico, una sucursal de facto de la Reserva Federal, que ocupa un mediocre lugar 65 en el ranking mundial. Desconsolado, Javier Blas, reportero del The Financial Times (3.11.09), admite el punto de inflexión geofinanciero: “el panorama luce hoy diferente: las ventas de oro en Europa se han ido al suelo y los bancos asiáticos han empezado a trocar sus dólares por oro”. La prensa anglosajona tiende al sofisma desinformativo y exagera la compra y tenencia de oro por el BRIC cuando —en caso de ser verdaderas las cifras expresadas por World Gold Council a septiembre del 2009—,distan muy lejos de lo que ostentan EU (primer lugar con 8,133 toneladas ), Alemania (segundo con 3,408), el mismo FMI (tercero con 3,208), Italia (cuarto con 2,452), Francia (quinto con 2,445), Suiza (séptimo, con 1,040), Japón (octavo con 765), Holanda (noveno con 612) y el Banco Central Europeo (decimoprimero con 501). EL BRIC todavía se encuentra muy lejos de EU y los gigantes europeos continentales del G-7: China (sexto lugar con 1,054 toneladas), Rusia (décimo lugar con 568), India (decimocuarto con 358, sin su reciente compra que la catapultaría al decimoprimer lugar) y Brasil prácticamente inexistente (lugar 47 con 34 toneladas). No faltan asépticos escépticos quienes dudan la existencia de las tenencias de oro por EU en la base militar de Fort Knox, quienes aseveran que han sido sustraídas subrepticiamente de sus arcas. ¿Será? En caso de existir, EU detentaría las mayores reservas mundiales de oro que representan el 77.4 e sus reservas oficiales. El país que tiene proporcionalmente menos reservas de dólares en el mundo es EU. Pues sí, para ello tiene a países tontos que los acumulan en forma suicida, como su satélite financiero: el “México neoliberal”. Todavía el porcentaje de oro de China e India, que oscila entre el 2 el 6 el total de las reservas de sus bancos centrales, es minúsculo frente a la proporción del 60 e promedio que detentan los principales bancos centrales europeos. La prensa anglosajona intenta escamotear como una operación de “diversificación” la decisión estratégica del banco central de India, cuyo “gobernador” D. Subbarao expuso sin tapujos que su compra de oro al FMI se debía al “colapso de las economías de EU y Europa”, que no es lo mismo.
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